El cumpleaños de Fernanda es un webcómic de Jozz Ojeda que se publica de manera quincenal en el periódico visual Vacaciones de Trabajo, Siempre es hoy. Este cómic es una narración lúdica que relata, con destellos de humor e ironía, la fiesta de cumpleaños de su protagonista: Fernanda, una niña de tres años cuyos impulsos y deseos se dirigen a comer un colorido y esponjoso pastel.

TXT: Carolina González Alvarado

La estructura del cómic gira entorno a la espera, aplazada constantemente, de aquel pastel que se vislumbra como el momento cumbre del festejo y la conclusión de la historia. Las vicisitudes de Fernanda, sin embargo, inician en una ceremonia religiosa, una misa dedicada a los tres años que ella ha cumplido. De esta manera, es en la rígida banca de una iglesia donde esta niña, lúcida y vivaz, comienza a descubrir los roles, condicionamientos y expectativas que la sociedad le impone a cada uno de sus integrantes de quienes, ahora, oficialmente, ya forma parte.

Desde el punto de vista de una niña que trata de comprender el entorno familiar y social donde se encuentra, Jozz Ojeda ofrece una crítica lúdica sobre las prácticas a las que un niño está sometido cuando no se le reconoce como un sujeto con capacidad de decisión. Prácticas que incluyen desde portar un vestido incómodo, que provoca escozor en la piel y se convierte una prisión textil; hasta soportar, con gran incomodidad, la invasión de abrazos y besos que provienen de sus familiares. Sin embargo, es notable que Fernanda no es un personaje pasivo que soporta con acallada molestia las circunstancias a las que se enfrenta, sino que establece aquellos límites que le permiten defender su individualidad incluso en circunstancias en las que pareciera inútil hacerlo.

Es notable también que la autora apela a un imaginario común que corresponde a aquellas vivencias de infancia en las que un taquito de jamón, en apariencia inocente, enmascara un engaño; donde personajes de ficción se convierten en amigos y confidentes imaginarios, así como a lo absurdos que resultan rituales fundamentados en una tradición que dialoga muy poco con la realidad en la que se sitúan los personajes.}

Por medio de escenas cotidianas, conversaciones entre miembros de la familia que comparten intereses y afectos, así como escapatorias a los mundos imaginarios de la protagonista, Jozz Ojeda presenta un entorno donde se exige de los personajes no sólo la obediencia sino el cumplimiento de normas implícitas donde la expectativa y la convención social tienen una función crucial. Una muestra de ello es Martha, prima de Fernanda, quien contrario a lo que usualmente se esperaría de ella, no se viste con la ropa que se consideraría femenina y adecuada para su género, sino que asegura su independencia e identidad comportándose y vistiéndose como ella elige.

El cumpleaños de Fernanda es más que una serie de momentos aislados pues en esta narración episódica el objeto de deseo, un pastel decorado con el nombre de la protagonista y el rostro de un personaje que se ha ganado su afecto, se convierte en una justificación, efectiva y divertida, para hablar de la diferencia, la capacidad para cuestionarse, la risa y el juego como caminos para escapar de un mundo donde las reglas condicionan la existencia.