Conocí a Camiches hace ya varios años con un disco que no está ni en plataformas digitales. Mi gusto por su música se acrecentó cuando soltaron el epé Entre Puentes, cuatro canciones llenas de sentimiento y desamor. Este año estrenaron su segundo disco de larga duración oficial: Jeet Kune Do.

Platiqué con Sinuhé y Farid sobre proceso detrás de las nueve canciones que componen este álbum y los aprendizajes que han obtenido en el camino. Además de la importancia de las palabras que eligen para contar historias o vivencias personales en cada una de sus canciones.

TXT: Aldo Mejía

“El Jeet Kune Do nace de la necesidad de seguir haciendo música”, me dice Sinuhé mientras piensa cada una de las palabras que elige para responder. “Pero también nace de una necesidad personal, hablo por Ramsés y por mí, que somos los que componemos además de ser hermanos, pero llega un momento en el que la relación tiene que madurar: como compañeros de banda, como familia, como socios, como todo. Y algo ocurrió entre nosotros que hizo que nuestra relación fuera más madura pero más sincera.”

Esta vez eligieron una forma nueva de trabajar pues, me cuentan, querían nuevas formas de relacionarse como amigos, familia y compañeros de banda. Para ello, decidieron grabar cada uno de los elementos por separado. Sinuhé grabó con cada uno de ellos por lo que entablaron una nueva forma de intimidad. Me dice que se descubrió como amigo, músico y productor.

Como cada uno de los elementos que rodea a Camiches, el nombre del álbum no es algo aleatorio. “La onda del Jeet Kune Do –el puño que intercepta, eso quiere decir– es enfrentar los problemas de frente”, me explica y se adentra en ello. “Este era un sistema de defensa de Bruce Lee y nosotros lo aplicamos a una banda. Es decirnos de frente las cosas que no nos gustan y no evadirlo, a veces eso podría parecer lo más prudente, no. Este disco, a pesar de todo, fluye. Es algo que dice Bruce en su libro: be wáter, my friend, por eso la portada tenía que relacionarse con el mar.”

Farid se integró en la batería en el disco anterior, El Bálsamo para los Sabios y los Buenos Perdedores, para éste nuevo capítulo, decidió encerrarse en su cuarto y buscar nuevos sonidos. En cuanto a las letras, prefirieron evocar sensaciones reales, aunque de aquello que cantan no lo hayan vivido ellos.

“Tratamos de que se sienta real en la medida de lo posible. Pero a mí en lo personal me gustan las palabras, y por palabras me voy desde los libros hasta las etiquetas; las palabras en general. Entonces creo que es algo natural en mí. Yo me tardo meses en una letra porque me quedo con una idea y puedo atorarme en una sola palabra porque creo que no se siente correcta”, me explica Sinuhé sobre su proceso de composición.

Si bien Camiches no busca la perfección en lo que componen, sí se esmeran en ser cuidadosos en lo que quieren transmitir. De no sentirse del todo cómodos con ello, no temen en volver a grabar una canción si es necesario.

¿Qué han aprendido del estar de gira constantemente?

Sinuhé: Los viajes son una enorme parte de la banda. Hemos aprendido a tocar bien; que el público no es nada más eso, si no una de las razones por las que hacemos música. Conforme avanzamos como banda, entiendes que no se trata de darte gusto a ti sino que hay más adelante alguien que te va a escuchar. Y no es que les debas explicaciones, pero es gente que está ahí y tenemos que estar comprometidos con quienes lo están con nosotros y eso te lleva a la cuestión de ‘tengo que cambiar para no ofrecer lo mismo’. El balance está en ser tú, en tus raíces y transportarlo en las fechas.

Su compromiso con las giras los ha llevado a Colombia y Costa Rica, por ejemplo. Y en cada uno de los shows procurar entregarse totalmente por lo que la carencia de recursos no es un pretexto para no hacer un show completo y aseguran que el no poder contar siempre con algunos recursos para la producción les ha enseñado a saber aprovecharlos cuando los tienen.

Y, con una sonrisa en la cara, aseguran que “en el sentido más romántico es la razón por la que dejas todo: para poder tocar 15 o 20 minutos, y eso es lo mágico de tener una banda”.

Les planteo el hecho de que la propuesta de Camiches, a mi parecer, implica también un compromiso físico. La forma en la que cantan y el que sus letras sean tan personales demuestran lo mucho que se dejan en cada una de sus canciones. Para mí, eso es el feeling core que los distingue.

“Te comprometes físicamente desde las horas invertidas en conducir y cuando no duermes bien”, me dice Sinuhé mientras se sonríe con Farid a recordar las aventuras que han vivido en carretera. “También en la forma en la que ejecutamos, y la clave de todo eso es que lo que somos en el escenario lo somos cuando vendemos la merch, o cuando estamos con nuestras familias.

“Sí hay un compromiso, pero resulta más fácil porque no hay un personaje y cuando escribes algo tan personal no puede haber barreras de por medio. Nosotros tenemos un performance y un orden, pero nunca nos imaginamos haciendo una puesta con personajes.”

Cuando se les acerca sus fans después de un show y les platican las vivencias en las que los han acompañado alguna canción de Camiches. “Llega un momento en el que no te puedes echar para atrás cuando ves esa devoción por la música. Para qué estás en una banda si no es para eso”, me dice Sinuhé convencido de lo que hace.

Por supuesto, Sinué Ramsés y Farid no la han tenido fácil y lo han platicado con otras bandas a las que les dejan claro que por cada logro que ellos ven, hay un montón de intentos frustrados. Se consideran a sí mismos como unos soñadores y siempre tienen un plan a la vista.

“Unas cosas que se distancian son las expectativas porque uno aprende a tener un margen de idealismo, si está en las nubes está bien, pero en el espacio ya es impensable”, para ellos no hay más fórmula que plantearse metas, procesos y métodos. Si bien siempre están llenos de ideas que rayan en la fantasía, dentro de su estructura, es Ramsés quien se encarga de aterrizarlos y aseguran estar agradecidos con lo que han hecho hasta ahora.

Cuando Camiches comparte escenario con otras bandas, procuran conocerlas, involucrarse con ellas y en caso de que se los pidan, poder ofrecerles un consejo. “Como en el cuento, uno no siembre un dátil para comer de él, lo hace para que alguien más lo haga en el futuro”, como ejemplo de alguno de esos consejos, me dicen que siempre es preferible soñar cosas posibles, “no por mediocres sino para poder aterrizarlo en algo que puedas disfrutar”.

“Si no disfrutas un Caradura o un ensayo en tu garage, no puedes disfrutar cosas más grandes y te vas a frustrar en el camino”, concluye el grupo.

Camiches dará un show muy especial y acústico en Foro Tejedor

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