#SANGREDEMETAL por Luis Jasso

Wackenla tierra prometida, el lugar sagrado para el metal. Es el festival más longevo de todos los relevantes que se llevan a cabo en el verano europeo. En 2019 cumple 30 años de vida pero, a diferencia del mundo de hace una década, hoy, las redes sociales son la nueva versión de una dictadura en la que sólo la cultivada opinión de la mayoría tiene cabida. Aunque esté mal, o no esté bien fundamentada.

Ciertamente, hoy, Wacken tiene competencia seria. Ahí están festivales como Hellfest, Graspop Metal Meeting, Rockfest Barcelona y Sweden Rock, que, entre otros, han contribuido a expandir la oferta festival era europea. Y algunos traen este año carteles que parecen de ensueño, o que al menos la mayoría de los ciber conocedores así describen. No importa que los estelares repitan en varios de ellos (Kiss, Def Leppard, Slipknot y Tool son ejemplos), hoy parece ser que la moda es desvirtuar a Wacken por la carencia de grandes nombres.

Pero Wacken Open Air se ha vendido desde hace muchos años bajo el concepto de que el festival es el headliner, y las bandas son el aderezo especial. En ese contexto, sí, algunos competidores parecen estar mejor armados. Concretamente, aquellos que anuncian el inminente deceso de Wacken, usan el francés Hellfest como arma de martirio. Y al mirar los nombres de sus estelares y algunos coestelares, honestamente se siente gran poder: Kiss, Manowar, Tool, Slayer, King Diamond. Bueno, hasta ZZ Top está ahí. Después, la oferta es bastante similar ala de todos los demás, sobre todo porque muchas bandas se quedan en Europa en el verano y tocan en la mayor cantidad de festivales posible.

Wacken, por su parte, festival que por cierto ha colgado letrero de “Boletos Agotados” de manera ininterrumpida desde 2006, nunca ha dependido de la colección de grandes nombres para trascender. Por extraño que parezca, este es un festival que atrae a la gente por la experiencia en sí de vivir el festival. Sí, han pasado por ahí Iron Maiden (3 veces ya), Judas Priest (3 veces también), Ozzy, Scorpions y Rammstein, por ejemplo, pero sus estelares han sido también bandas notan grandes: Doro, Accept, Nightwish, Motorhead y Saxon son algunos ejemplos, todos exitosos.

Nunca ha sido necesario tirar la casa por la ventana en cuanto a grandes nombres porque el pueblo entero lo hace para recibir a sus visitas.Este es un festival que se convierte en experiencia, que además de ofrecer todo lo necesario dentro del área propiamente del festival tiene una población que se involucra, que atiende a las visitas, que se enamora de ellos en un sentido no romántico y que hace que todo el concepto sea diferente. Wacken es una experiencia, no un mero concierto.

Sí, Hellfest es una excelente opción para tener grandes nombres reunidos al mismo tiempo y bajo un mismo cielo, y si lo que se busca es ver grandes leyendas dentro de los confines de un festival, entonces es una de las mejores opciones de este verano. Sin embargo, es poco probable pensar que un fan de Kiss y Def Leppard estará igual de emocionado por ver a ZZ Top y Lynrd Skynrd. O qué tal un fan de Manowar, ¿será que le llame la atención ver a Gojira o The Sisters of Mercy? Porque el problema de juntar grandes bandas como estelares es que de todos modos se deben rellenar las demás casillas.

Hoy, Wacken no ha hecho un anuncio que la ciber policía del metal (los metaleros de redes sociales) acepte como digno de un 30 aniversario. Es decir, la gente espera a Metallica o mínimo a Manowar. Sin embargo, en ese proceso dejan de ver que entre lo ya anunciado hay variedad, nombres de impacto y grandes leyendas. Sin tener hasta ahora algún nombre que por sí solo provoque desmayos, hay algunos como Hammerfall, Krokus, UFO, Airbourne, Demons and Wizards, Meshuggah, Sweet, Sabaton, Rage, Rose Tattoo, Opeth, Testament o Venom Inc., entre otros, que por lo menos, le dan al cartel una decidida fortaleza. Ya veremos si al final ganan los nombres de impacto, o un cartel bien balanceado. Veremos si Wacken está en coma, o no.