Entrevistas

El Cha y Los Sonidos de México en el Hay Festival

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El Cha y Los Sonidos de México en el Hay Festival

Javier Ramírez a.k.a. El Cha se presento en el Hay Festival para presentarse en el conversatorio Libros que Suenan. Desde las alturas de un hotel queretano después del fiestón de la noche anterior, por la fiesta de Editorial Sexto Piso para el Hay, bajo una carpa entre el sol del medio día, la humedad lluviosa y en la añoranza de unos clamatos; El Cha, músico, locutor y ahora cronista del rock, se reunió para charlar con nosotros.

TXT: Carlos Jäger

En el libro Sonidos de México narras cómo el rock and roll llegó a México como una moda del extranjero. ¿En qué momento sientes que el rock and roll empezó a sonar a México? Después de haber hecho toda esta investigación. ¿ Sí llegó por el cine? ¿Llegó por la película de Bill Halley?

Bueno, salía Bill Halley tocando y fue la locura, ell ritmo, el ritmo fue la locura porque en los salones de baile donde tocaban mambo y chachacha y todo eso, pues empezaron a tocar rock and roll. Pero no era realmente una música de jóvenes, hecha por jóvenes y para jóvenes, sino que era como el ritmo.

Y luego hubo otra película que se llamó Chiflados por el Rock o Locos por el Rock. Ahorita no me acuerdo del título exacto. Pero los que estaban locos por el rock eran Pedro Vargas y el Flaco de Oro,  Agustín Lara y Luis Aguilar.

Entonces, pues era una cosa así que dices, no pues ¿cuántos años tenía Agustín Lara  en aquella época? Y veías al señor bailando rock and roll. Pero de ahí, como que empezaron los grupos de jóvenes a hacer música para jóvenes. Los grupos que conocemos: Los rebeldes, Los Locos, Los Teen Tops, etc., etc. Y la primera canción de rock que se considera, como la primera canción de rock fue de Pablo Beltrán Ruiz y por eso mi capítulo en el libro se llama Mexican Rock and Roll. Por esa canción, que además me parecía muy ad hoc que estuviera en inglés y todo. 

Y de ahí como que empezó ya a tener pues estos dejos de mexicanismo; Algunos grupos hacían covers de canciones con el ritmo de rock, etc., etc. Pero sí, como que ahí empezó ya a ser como una música de jóvenes para jóvenes con ciertos toquecillos mexicanos.

Lo que comentaste es muy curioso. ¡Que monstruos de la música mexicana! Bueno, la adoptaron solo para bailarla,  No para transformarla ¿no?

 Sí, exactamente, sí, sí, sí.  Eso ya le tocaba a otros. Exactamente. Eso ya le tocaba a otros y lo hicieron muy bien.

 Es muy común, obviamente que no se puede agotar el tema del rock and roll en un libro, mucho menos en un capítulo. Entonces ¿ De todas las historias que tuviste que dejar fuera del libro, de las que ya no vamos a leer ? ¿ cuáles no te gustó dejar fuera?

Sí, pues había una muy buena; De cómo Julissa metía propaganda que no era apta para la empresa en aquella época. Entonces, esa la tuve que dejar fuera porque era propaganda política. De movimientos estudiantiles y culturales, etc., etc. Pero sí,  es que,  un capítulo para resumir tantos años de historia de rock en nuestro país. Sí te quedas corto, O sea, yo trataba de hacer lo mejor posible, pero sí, me faltaron grupos, me faltaron músicos, me faltaron artistas, porque somos muchísimas las personas que hemos puesto nuestro grano de arena para esto.

Julissa Caifanes
Julissa en Los Caifanes

Y  pensando que es un libro, que es un proyecto muy ambicioso, que empieza con la concepción de la música en el México prehispánico. ¿Cómo sientes,  que queda ubicado el rock mexicano en toda esta historia, en todos estos sonidos de México? ¿Cómo lo valoras? Ahora que tuviste la oportunidad de contrastar también con los otros autores un panorama muy amplio de la música mexicana. 

Pues me era chistoso porque yo me acuerdo cuando empezaba a ir a conciertos y le decía a mi papá: —Me voy a ver a Bon y los Enemigos del Silencio.

 —¿Y esos quiénes son?   —Pues son fulano, fulano y fulano. 

Me dice:  —Así como tú te vas a ver a tus Enemigos del Silencio, yo me iba a ver a Pérez Prado, al Salón no sé qué. Y bailé con la Orquesta de Pérez Prado y tuve a María Victoria aquí, cerquita, cerquita.

Y ahorita digo que envidia a mi papá. Y siento que de alguna manera cuando llega el rock, estaban justamente estos artistas. El Mambo, el Cha Cha Cha, pero también estaban los tríos súper presentes y era la música popular mexicana que sonaba en la radio. También la música ranchera, Pedro Infante, Javier Solís. Y de repente el rock llegó a tomar un lugar ahí también. No podría decir que a sustituirlo, pero con ese nivel de penetración, ese nivel de importancia y ese nivel también de importancia en la vida de la gente. Y que a pesar de lo que pasó en Avándaro. Es un gran ejemplo, de como esperaban cuatro mil personas y llegaron casi trescientas mil.

Y todo mundo hablaba de  los encabezados de la alarma.  Y que dijeron groserías en la radio, que una mujer se quitó la camisa y no traía brasier, la encuerada de Avándaro. Pero mira, lo bien que se portaron esas trescientos mil personas, no hubo muertes, por ejemplo. Para las condiciones en las que estaba todo, porque no esperaban esa cantidad de gente. Estuvo increíble cómo se portaron. Y el abanico de músicos que había, lo que se pudo ver, bueno, los que tuvieron la suerte de estar ahí. Lo que podemos ver ahora en videos  es increíble.

Avandor

Y a pesar de que a raíz de eso se satanizó, se encerró al rock en los hoyos funkies, los grupos siguieron haciendo cosas increíbles. Desgraciadamente, pues no podían salir de ahí, mientras que en otros países estaban los años setenta, rock de estadio y pasando cosas como ¿qué te digo? Al mismo tiempo Kraftwerk, los Ramones y todo lo que hay en medio, pasando por el rock progresivo, etcétera, etcétera. En México estábamos en los hoyos funky y aún así se hicieron cosas increíbles. Desde el Three Souls, que estuvo ahí siempre con la bandera bien plantada, lo que eventualmente fue Chakmol o grupos de Free Jazz.  Me tocó hacer varias giras de promoción del libro con Ana Ruiz, que escribió el capítulo de Free Jazz, que es una pianista increíble, brutal.

Quien justo ahora tuvo varias presentaciones en el Alicia y en Casa del Lago. 

Sí, no pude ir. Pero bueno, la cosa es que todo eso pasaba en los hoyos funky también.

Entonces, a pesar de todo, el rock en México prevaleció; y luego vino el temblor del ochenta y cinco y de alguna manera, pues como que la gente vio que los greñudos no eran tan mala onda. Porque ahí estaban haciendo conciertos para recaudar fondos, ayudando.

 El temblor de 85 … ¿que se llevó a Rodrigo?

Sí, que se llevó a Rodrigo.

Hace un instante mencionaste que no pudiste meter el episodio de Julissa, ¿Fue por la vinculación  con la protesta política? Pero, el rock tiene esa asociación, de greña,  rock y política; tuvimos  el  68

Sí, no, es que eran muchas historias, muchas de las cosas que no pudimos meter. Esa fue una. Pero por la narrativa del capítulo, por donde lo queríamos llevar, no… Para empezar, nos faltó espacio, porque  el libro tiene una cantidad limitada de páginas y todo, pero sí esa fue una de las historias.

 Y sí se menciona, lo que pasó en el 94. Estos conciertos que hicieron en la UNAM para el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, pues también muchas bandas ahí  tomaron este sesgo político que fue muy importante, además ya la gente los escuchaba.

Y coincidió también pues que esas bandas estaban empezando a sonar en radio y con MTV, Latino, etcétera, etcétera. 

En tu texto mencionas cómo actualmente la tecnología ha alterado la manera en que se produce, distribuye y consume la música y de  como alteró la industria musical. Hoy con la inteligencia artificial, es posible generar una canción con un par de instrucciones.  Estaba escuchando la versión resumida de Sonidos de México, y  escuche que está hecho con un narrador de inteligencia artificial.

 ¿Es en serio?

 Sí, lo escuché, el resumen, no vi crédito de la voz.  Yo hago audiolibros, podría decirtelo 99% seguro. Entonces, este tipo de tecnologías ¿Cómo la valoras? ahora que está impactando la producción de la música.

 No sé, ¿eh? No sé. No sé porque sí siento que fue el fuego, la rueda, la imprenta, a la hora de esta revolución tecnológica, ¿no? Que lleva ya un rato, entonces, no sé.

Digo, a fin de cuentas, el famoso brief o prompt, no sé cómo se llama la instrucción, la tiene que escribir alguien. Y de ahí se van generando este tipo de cosas. También puede ser esta cosa que, pues, todo puede ser usado para bien, todo puede ser usado para mal. Pero está el otro lado, por ejemplo, que dicen que, pues, ya hay gente que, para ganarse una lana, se inventa una banda y hace el prompt de: quiero que la música sea así.

Y resulta que pegan.  Entonces, no sé. Porque puede ser una herramienta, como todo, como fue cuando, otra vez volviendo a Kraftwerk, o a Giorgio Moroder con Donna Summer, ¿no? O sea, eran cosas que jamás te hubieras imaginado que iban a tener la repercusión que tuvieron y que generaban movimientos nuevos, y cosas que cambiaron la música. Entonces, no sé, no sé.

Me da miedo, pero al mismo tiempo me emociona. Me asusta, pero me gusta. 

Cha Libro

¿Y tu proceso de investigación?, digo, finalmente generar un texto de esta magnitud, implica todo un ordenamiento, un análisis y una organización. ¿Cómo fue? 

Híjole, pues sí estuvo… Es que al principio, cuando me lo ofrecieron, les dije: —Oye, pero hay músicos que tienen carrera como escritores, Josélo o Fernando Rivera Calderón.

 Por mencionar a dos, nada más. —¿No preferirías que lo hicieran ellos?

 Y lo que me dijeron es que justamente, querían que fuera un músico para que estuviera como contando, digamos, la historia desde adentro, pero querían que fuera también alguien que no hubiera escrito antes a esa magnitud, que no fuera un autor publicado, digamos. Entonces dije, bueno, pues órale.

 Entonces les dije:  —Lo voy a empezar a escribir y ustedes me dicen si les parece y si les late. Entonces pues como que sí, les gustó, y el proceso fue… Pensé que iba a estar más fácil, pensé que… dije: —Ay, soy mexicano, me la super sé;  Yo lo viví, pero no manches, o sea, sí estuvo rudo.

Sobre todo los primeros años, había que buscarle quiénes fueron los primeros, quiénes fueron los primeros en grabar, cuál fue la primera canción, ¿por qué se fueron de solistas César Costa y Enrique Guzmán? ¿ Qué pasó con los demás? y ordenarlo, ¿no? Cómo ordenarlo y sobre todo tratar de incluir la mayor cantidad de músicos y de grupos. Sé que se quedaron algunos fuera y no sabes qué estrés me da de repente encontrarme amigos, compañeros, me digo: —Sí están, sí están, sí están.  Aaaay, sí están.

—Hola, ¿cómo están? Ya los puedo saludar bien.

Pero vaya, también hay otras bandas que no están porque son miles, decenas de miles, ¿no? Entonces sí estaba rudo. Igual el playlist que se hizo para acompañar al libro, pues también había que ver cómo hacíamos que estuvieran la mayoría y que fueran los más representativos. 

A fin de cuentas, creo que el capítulo de rock y todos los demás, pues estás tratando de resumir 500 años de música mexicana, es un chorro. Es una introducción,  al final,  ya cada quien se va a ir como clavando en lo que más le guste, yo me quedé con ganas de escribir más y clavarme a lo mejor en una cierta década, en los 70, con lo que pasó con los hoyos o los 80, que son los que yo viví, o  yendo a ver estos shows que mi papá me decía, o los 90, que fueron los que yo viví como protagonista, en cierta manera.

Entonces sí hay como muchas cosas y me ha tocado verlo también desde el punto de vista de radio, de la radio, del ser músico. Es muy interesante, estoy muy contento, pero sí fue un proceso difícil y arduo. 

Cha Chat GPT1

¿Cómo sigue el rock mexicano? ¿En qué momento?  ¿En dónde lo terminas? ¿Dónde terminas tu capítulo? ¿Llegas a la fecha actual o sientes que acabó antes?

 Sí, se trata de hacer un recuento de lo que yo siento que son bandas importantes ahorita y que en unos años, cuando agarras el libro, dirás: —Ah, pues no estaban tan equivocados, ¿no? O sea, Belafonte Sensacional, por ejemplo, los Sargent Peppers, Los Cojelones, Las Warning.  Como de alguna manera decir:   —Bueno ¿ Y lo que está pasando ahorita?  Y que no sabemos hacia dónde van y qué va a pasar con ellos. 

Es eso, y sobre todo un agradecimiento a toda la gente que va a  los conciertos, porque a fin de cuentas era el Avándaro, pero ahorita tenemos el Vive Latino, por ejemplo, que es un festival ya súper bien armado y que la gente sigue yendo y abarrotando para ver bandas de rock mexicano y  eso me encanta. Sí. 

Sí, que ha prevalecido, ¿no? A lo largo de los años y a pesar de que se ha estatalizado y encerrado y todo, pues ahí sigue y creo que esto es justamente por la conexión que ha habido con la gente.

Entonces lo termino con ese agradecimiento a la gente que ha ido a los conciertos, que escucha los discos, etcétera, etcétera. 

Sí, y en cierta anécdota que dices también, sobre esta comunicación generacional en bandas como Maldita Vecindad, ahí está ese diálogo. 

Exactamente. Sí, sí, sí, como las nuevas tecnologías, ¿no? Cómo puedes desde tu cuarto casi, casi mandar tu música a todo el mundo. Hay mucha competencia, está más cañón, ya no están los filtros de antes, ya no están los medios tradicionales, pero pues es otra manera de hacerlo.

¿Cuál es tu pensamiento ahora sobre el periodismo musical?

 Pues no te puedo decir un diagnóstico, pues, porque eso siempre es difícil.

¿Pero tu percepción?  digamos. 

Todo ha cambiado. Pues mira, yo creo que como en…  va a sonar cliché; Como en todo, hay de todo, ¿no? Hay gente que es súper clavada y súper meticulosa en lo que hace y que tienen 30 escuchas en su podcast y a lo mejor hay otros que son mucho más populares y tal vez no son tan clavados como estas personas que tienen pocos escuchas.

 Pero a fin de cuentas creo que lo importante es el interés por la música. A fin de cuentas, no sé. Me acabo de acordar ahorita de un libro que se llama Too Much Too Soon, es de un periodista, ahorita no me acuerdo el nombre, ahorita lo buscamos en internet, pero trata de que en los 2000 tempranos una chavita tenía su blog y de repente descubre a este grupo que le encantó, entonces gracias al blog de esta chavita estos cuates, ya cuarentones, que eran un grupo de los 80, se vuelven hiperfamosos. Pero era un blog que no tenía mucha relevancia, pero era como las amigas de los amigos de no sé quién. Y estos cuates de repente tienen un mega regreso.

Entonces creo que sí es importante todo esto, a fin de cuentas puedes leer, puedes dialogar, puedes filosofar sobre la música y todo, pero a fin de cuentas lo que se quiera es la música, las canciones.

El grosor de la gente no es tan clavada como nosotros en la cuestión musical, lo que les gusta es la rola y lo que los hace sentir y lo que les recuerda, entonces pues eso, para mí es también algo bien importante.

Y ya para cerrar.  Tú capítulo empieza hablando de películas que trajeron el rock a México, ¿qué película?  ¿Tienes en mente algunas películas sobre música, que te gustaría compartir?

Ah, sí, un buen, me encanta. Pues está la de New York Dolls, que es la historia del bajista de los New York Dolls, de Arthur Caine, que es durísima, es un gran documental, es buenísimo. Está el de Fearless Freaks, que es también la historia de los Flaming Lips, que es también bien padre, como que se meten ahí a todo y el buen tiene mucho que ver.

El de The Devil and Daniel Johnston también me encanta, de este genio loco, literalmente, y pues como su historia, su viaje. Estos son como más documentales, pero por otro lado está Almost Famous, me encanta. No, pues hay un buen, hay muchas, muchas, muchas. 

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