Tras editar American love call dos años atrás y ser calificados como creadores de un “soul inmaculado y eterno” por The Guardian, Durand Jones & The Indications avanzan con Private space; una decena de composiciones para apañar la pista de baile y arañar las paredes mientras los talones brincotean. “Nos gusta aludir a sensaciones amorosas, íntimas”, confiesa Aaron Frazer en nombre del quinteto, y tras oírlo echar falsetes a diestra y siniestra, no queda más que asentir.

TXT:: Alejandro González Castillo

Cuenta del título del disco, ¿se refieren a crear una dimensión sonora alterna?

Private space” es, de entrada, una canción que escribimos en 2019. Originalmente el guitarrista Blake Rhein quería hablar, literalmente, de estar en el espacio exterior. De ahí nació todo. Yo soy más de tener los pies en la tierra. En Brooklyn comparto casa con otras personas, carezco de libertad para intimar con mi pareja, por ejemplo; sin embargo, la pandemia me ha hecho recapacitar que, a pesar de que el espacio físico está limitado, existen otras posibilidades de encuentro. Digo todo esto porque creo que en estos días de caos y aislamiento la gente piensa en el espacio exterior como un punto de escape romántico.

¿Qué piensas del término soul moderno?

Cuando sacamos nuestro primer disco nos calificaron como una banda de retro-soul; pero tras ello en realidad nos hemos esforzado por ofrecer algo nuevo; lejos de lo llamado old-school. Especialmente con Private space nos preocupamos por esto. No queremos que parezca que vivimos en 1968 o 1973. En su momento, Curtis Mayfield, Smokey Robinson o Gil Scott-Heron, nuestros héroes, evitaban recrear el pasado; en realidad en aquellos días ya sonaban como muchos lo harían en los ochenta.

Has referido que la banda busca enaltecer los conceptos de comunidad, amor y amistad.

Es importante hacerlo. Estamos muy divididos hoy día. La gente no se siente representada por la clase política. Como músicos, tenemos la oportunidad de crear experiencias que puedan ser compartidas por la gente. Definitivamente necesitamos hablar de todo ello.

En ese sentido, colaboraron hace poco con Y La Bamba, haciendo el tema “Cruisin´ to the parque”. ¿Qué relación sostienen con la cultura chicana?

De pronto fuimos relacionándonos con gente que habla español y fue uno de los más grandes regalos que hemos recibido en nuestra carrera; conocer de cerca a la comunidad chicana. Se trata de un fenómeno mundial, debo decir, sé de comunidades chicanas en Ámsterdam, por ejemplo. Y, ¿sabes?, una de las cosas que nos unió a todas esas personas fue la música. Porque nos gusta de verdad que la gente baile, que se la pase bien.