Por: José Quintanar

Desde su nacimiento formal en el año de 1963, con la emblemática Blood Feast, el gore es un género que ha evolucionado de manera desmedida, ofreciéndonos un amplísimo crisol de escenas y situaciones que nos hacen experimentar sensaciones atrozmente sublimes.

Mismas posibilidades que van, desde la exageración desmedida, hasta representaciones sumamente verosímiles que nos obligan a tomar conciencia de nuestra propia fragilidad corpórea.

A continuación, te ofrecemos una lista con diez de los momentos más vomitivos y delirantes dentro de dicha escuela artística.[m]

 

10. “Tortura”. Audition. (Takashi Miike, 1999).

Existen pocas cosas más aterradoras que encontrarte a merced de un psicópata con mucha creatividad. A pesar de que las escenas de tortura son algo bastante recurrente dentro de la filmografía de horror actual, no cabe duda de que esta secuencia, hilvanada por el maestro Takashi Miike, es capaz de revolverle el estómago hasta al espectador más escéptico.

9. “Iluminación”. Martyrs. (Pascal Laugier, 2008).

La anatomía humana adquiere matices perturbadoramente clínicos a lo largo de esta secuencia la cual deja en claro las capacidades estéticas y filosóficas de ese fenómeno artístico al que denominamos “gore”. Una auténtica obra de arte que conjunta visceralidad audiovisual con un argumento inteligentemente hilado.

8. “La trituradora”. Tucker and Dale vs. Evil. (Eli Craig, 2010).

Satírica, hilarante y absolutamente desquiciada. Esta cinta reúne los clichés más emblemáticos del cine de horror para presentarnos una serie de momentos sumamente memorables que nos recuerdan los peligros de la paranoia desmedida. Una muestra palpable de que la comedia y el gore se llevan bastante bien.

7. “La Venganza de Ricky”. Story of Ricky. (Lam Ngai Kai, 1991).

Esta cinta es un resumen de las tradiciones niponas que giran alrededor de la vulnerabilidad de la anatomía humana. Situación que queda expuesta mediante un surrealismo verdaderamente sorprendente que camina entre lo vomitivo y lo hilarante. Esta cinta de acción y artes marciales deja en claro que el gore es capaz de aparecer en cualquier tipo de cinta, sin importar su género.

6. “La muerte del Capitán Rhodes. Day of the Dead. (George A. Romero, 1985).

De la mente maestra de George A. Romero nos llega esta deslumbrante escena la cual se vuelve el punto cumbre de las producciones clásicas de zombies. Los efectos prácticos y rudimentarios alcanzan una plasticidad sumamente orgánica la cual permite la llegada de estrambóticos acabados y texturas verdaderamente abrumadoras.

5. “Cabeza explosiva”. Scanners. (David Cronenberg, 1981).

Esta cinta nos presenta un muy verosímil contexto cyberpunk en el que organizaciones sin escrúpulos transforman a telépatas de todo el mundo en esclavos de sus intereses. Misma situación que da como resultado una auténtica guerra entre superhombres. Definitivamente, David Cronenberg fue el director quien dejó en claro que el gore puede estar al servicio de un deslumbrante argumento.

4. “Congelamiento”. Men Behind the Sun. (Mou Tun-fei, 1988).

A diferencia del ánimo delirante y recreativo del resto de las escenas de nuestra lista, esta secuencia tiene como finalidad concientizar al público acerca de los horrores que el pueblo chino vivió durante la ocupación japonesa acontecida en la Segunda Guerra Mundial. Un momento audiovisual que saca a relucir lo más ruin del ser humano.

3. “El autobús”. Tag. (Sion Sono, 2015).

Definitivamente, cuando se trata de desmembrar cuerpos de manera espectacular e inventiva, Sion Sono es el especialista número uno. A lo largo de los años, este realizador nos ha llevado a recorrer una serie de delirantes y transgresoras escenas las cuales tienen a la fragilidad del cuerpo humano como principal protagonista. Ésta es una de las muestras más recientes e impactantes.

2. “Amputación de lengua”. The Human Centipede 2 (Full Squence). (Tom Six, 2011).

La saga creada por el irreverente Tom Six es todo un pabellón de aberraciones y monstruosidades que se quedan grabadas a fuego vivo en la mente del espectador. Sin embargo, su segunda entrega es, definitivamente, la pieza más desgarradora dentro de dicha trilogía. Esta escena ejemplifica de forma sencilla pero contundente este fenómeno.

1. “La podadora”. Braindead. (Peter Jackson, 1992).

Esta cinta, dirigida por la mente detrás de la adaptación fílmica de The Lord of the Rings, ostenta el dudoso título de ser la cinta de horror más gore de la historia. Si algo es seguro es que esta producción marcó toda una senda para futuras producciones las cuales harían de la exageración hemoglobínica su principal herramienta discursiva.

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