El festival californiano de psicodelia, Desert Daze, está por tener su 8va edición, presuntamente la más grande hasta ahora. Se llevará a cabo los días 12, 13 y 14 de octubre en Estados Unidos.

Después de haber estado alojados en Joshua Tree, el festival ha decidido mudarse a Moreno Beach, una playa paradisiaca en el Lago Perris. Todo esto a menos de hora y media de la ciudad de Los Ángeles. Al parecer el aforo de esta edición será el doble que el de los años pasados. Igualmente el line up es de los más extensos e incluyen a las dos bandas “súper estrella” de la psicodelia (Tame Impala y King Gizzard). Los preparativos ya están llevándose a acabo desde hace meses y los boletos ya están a la venta.

Para esta edición se tendrán las presentaciones en vivo de los exponentes más grandes de psicodelia actualmente a nivel mundial, proyectos como Death Grips, Warpaint, Jarvis Cocker, Ty Segall y, ahora con la sorpresiva inclusión de My Bloody Valentine, estarán expandiendo la mente de la audiencia con un entorno único e inigualable. Además de la música en vivo, como todos los años, el festival se caracteriza por incluir una experiencia de visuales increíble, también se contará con espacio de camping y un bazar de ropa y alimentos.

Pero después de tanta ambición y expansión, que opinará la vieja guardia que ha estado desde el principio hace 8 años y aún más, los que han estado presentes desde los primeros festivales en Austin hace ya 10 años. En la escena hay una discusión y debate recurrente en el que algunos dicen que Desert Daze, al igual que Levitation, ha perdido el espíritu underground e íntimo que los caracterizaba y año con año se vuelve más en un festival mainstream y masivo.

Existe por supuesto el otro bando que defiende a capa y espada el festival y apoyan la expansión del mismo, bajo el discurso de que la psicodelia es incluyente y entre más personas caigan en su hechizo, mejor.

Lo que es cierto es que nos espera un fin de semana con la mejor música psicodélica y sus allegados, en un lugar potencialmente encantador y con experiencias de por vida. En un humilde intento por cambiar la manera en la que se hacen las cosas, esperemos sea un éxito y que dure por muchos años más, estaremos esperando ansiosamente. Larga vida a la psicodelia.