Nakjo, La Bestia roja, abre un espacio para repensar el dolor que provoca una traición y cómo, en ocasiones, transformarse en un ser terrible, en una gran bestia roja.

 

De héroes y bestias: Nakjo de Víctor Zamora

TXT:Carolina González Alvarado

Nakjo, La Bestia roja de Víctor Zamora ganó el primer lugar en el Concurso de Cómic e Historieta, organizado por la Universidad Autónoma de Nuevo León, en el año 2020 y, recientemente, se publicó una edición digital de autor que, en sus palabras, se trata de una versión más pulcra que aquella presentada en el certamen. Es de destacar que la novela gráfica está, además, acompañada de una banda sonora que permite crear una experiencia de lectura de carácter audiovisual y envolver al lector en un mundo donde la imagen entra en confluencia con la música.

La acción se desarrolla en un lugar lejano, del que se puede inferir, se trata de un reino en el lejano oriente. Desde el inicio, la obra enfoca la atención del lector en su protagonista: Nakjo, un guerrero notable y el líder de esta gran nación. Entregado, honorable y fiel al amor que siente por su hermano, Nakjo se presenta como un personaje modélico. Sin embargo, como sucede en las narraciones de carácter mítico y épico, el héroe enfrentará un conflicto que, en este caso, se traduce en que este personaje admirado y respetado por todos, se convertirá en una gran bestia roja. En este sentido, la novela gráfica recurre al tópico del héroe que se transforma por azar, por una maldición o bien, por el destino en la forma de un evento fortuito, en alguien física y psíquicamente, irreconocible para lo demás y para sí mismo. Nakjo entonces deberá encontrar el remedio para tal infortunio y comenzar una travesía hacia un lugar distante donde vive un brujo poderoso, una figura arquetípica y poseedora de un gran saber, que podrá romper la maldición que cae sobre él. Así pues, inicia el viaje.

El lector acompañará a Nakjo en un transitar por territorios inexplorados donde tendrá la oportunidad de encontrarse con personajes fantásticos que le harán descubrir que escuchar con empatía puede ser una vía para hallar respuestas a cuestionamientos propios, que existe serenidad en el caos, que los pensamientos pueden convertirse en un ruido enfermizo y más significativo aún, que “absolutamente todos tenemos un pequeño monstruo en nuestro interior, algunas veces llamado envidia, otras, furia, miedo, rencor”.

A medida que avanza la historia, se revela que el viaje que realiza Nakjo no es sino un viaje de aprendizaje y autodescubrimiento donde la búsqueda por aquella cura al gran mal es en realidad un detonante para entenderse a sí mismo. La novela gráfica retoma elementos significativos de la estructura narrativa del camino del héroe, es decir, un personaje que debe enfrentar una situación que lo distancia de manera abrupta del mundo conocido para hacerle frente a una serie de pruebas que le permitirán desarrollar nuevas habilidades y con ello, enfrentar el abismo, imponerse ante su temor más atroz, para renacer transformado.

Sin embargo, esta historia hecha con imágenes e iluminada de música nos ofrece algo más. Una pregunta que replantea la transformación del hombre en bestia y el papel del monstruo como una metáfora de la sombra que habita en nuestro interior. En este sentido, Nakjo, La Bestia roja, abre un espacio para repensar el dolor que provoca una traición y cómo, en ocasiones, transformarse en un ser terrible, en una gran bestia roja, es quizá la única y más honesta alternativa para hacer frente a una realidad que resulta insoportable.