#MARVINCDMX

La mejor forma de resignificar un lugar es nutrirlo de otros recuerdos, de música y sensaciones que solo la CDMX puede brindar. Reforma me abrazó con el Knock Knock de Dj Koze para poder caminarla diferente

Decidí que las calles de la CDMX ya no me lastimarían más. Los lugares -tarde o temprano- se impregnan de recuerdos o personas que un día nos ayudaron a habitarlos y ahí es cuando comienza a doler cada paso dado. Un día fue Reforma, el camino que tomé hacia nuestras primeras palabras cruzadas. Y a partir de ese día, ¡cómo me empezó a doler caminar por la avenida más hermosa de nuestra Ciudad!

Siempre que la recorro procuro mirar hacía arriba, puede que ubiques todo perfectamente, pero si miras hacia arriba, sí que es otra cosa. Me gustan sobre todo los edificios que tienen algunas paredes rojas y forman un mosaico con las de cristal. Entonces me da la impresión de que esos edificios combinan con el México de los 50 y el multifamiliar Presidente Alemán, ¿los has visto?

Decía que elegí resignificar Reforma y en esta importante decisión de limpiar una de mis caminatas favoritas, encontré la fórmula secreta para escuchar un disco nuevo. “Club der Ewigkeiten” solo tuvo que sonar unos segundos para animarme a dar los primeros pasos hacia lo que sería mi reconciliación con la Diana, el Ángel y la Palma. Entonces comencé a registrar de manera diferente mi trayecto.

El viento enfrió cada uno de mis huesos y la voz de Bon Iver comenzó a hablarme, a decirme que todo iba a estar bien. Me dio las fuerzas necesarias para poder caminar segura por esas calles sin el temor de encontrármelo de nuevo. Era una premonición de que ese día quedaría absuelta de cualquier pensamiento que me uniera al primer día en que lo vi. Entonces pensé, ¡gracias infinitas DJ Koze por samplear de manera tan hermosa la voz de Justin Vernon!

Seguí mi camino y ya para cuando empezó a sonar “Colours of autumn” yo y el paisaje éramos otros. La Diana Cazadora era mi amiga de nuevo y puedo jurar que el Ángel me supo feliz. La música de Dj Koze tiene el poder de dibujar lugares increíbles a través de su música, no importan en donde lo escuches, siempre te transportará a la utopía más inocente que exista dentro de tu ser.

Y entonces el punto máximo del esfuerzo por borrar el camino que algún día recorrí con él cobró significado cuando escuché “Music on my teeth”. Sentí que era mi destino haber elegido que ese disco sonara en ese recorrido. A través de mis audífonos mi cuerpo se conectaba con las calles, el clima y el suelo que caminaba. El ruido quedó fuera, la gente parecía sonriente y el viento no calaba, incluso el edificio de su trabajo me liberaba para que tuviera la certeza de que si algún día lo encontraba en ese recorrido, las calles me iban a proteger para que nunca más me volviera a lastimar pisar su territorio.