Daniela Spalla en 2014 lanzó su primer álbum Ahora vienen por nosotros y tuvo un extenso tour que la llevó a presentarse por México y Estados Unidos. Tiempo después decidió quedarse en Ciudad de México para crear y seguir alimentando su carrera. En 2018 lanzó Camas Separadas, disco que produjo con Adan Jodorowsky y con el cual toureo y dio shows cada vez más grandes hasta llegar al Teatro Metropolitan en septiembre del año pasado.

Hace unas semanas Daniela Spalla nos entregó su tercer disco que lleva por nombre Puro Teatro, en este álbum Adan Jodorowsky también participó como productor. El disco nos lo fue entregando en pequeñas dosis, conocimos más de la mitad del álbum a través de sencillos pero al final las 3 canciones que complementaban este álbum no decepcionaban.

Platiqué con ella durante este tiempo de encierro, sobre su nuevo disco, sus sencillos, trabajar con Adan otra vez.

¿Qué has aprendido de estar en el encierro?

Me he estructurado mucho en una disciplina, se volvió un poco rígida y el día que nos toque salir de acá me va a costar esa rigidez. Ahora estoy tratando de fluir un poco más. Ahora nos estamos acostumbrando a responder sólo a lo que nosotros queremos. Por más que no cambie mucho la serie de actividades que hago en el día, los fines de semana hablo con mi familia, las clases de yoga las hago en otro horario, cambio algo para que se sienta com un día distinto.

Una de las canciones que cambia el mood del disco es “Carteles” ¿De dónde sale esta canción?

Yo tenía la idea de la letra, tenía una idea de la historia que quería. Una historia en donde sales a la calle y ves a tu enamorado en los carteles. Intenté escribir cosas pero no podía aterrizar bien la idea. Un día me junté con David Aguilar y le platiqué la historia y a ver si podíamos convertirla en una letra. Nos pusimos a trabajar y David propuso no caer en la tentación de poner la música inmediatamente, sino que escribir la letra sin ningún tipo de melodía, sólo con un ritmo poético que después lo pudiéramos ubicar en una canción. Entonces fue muy interesante y provechoso para la letra, podíamos trabajar con más libertad pero cuando le pusimos la música nos costó mucho. Me fui a Oaxaca y ahí puse la música.

¿Cómo es trabajar con Adan Jodorowsky? El personaje de Adan en pantalla es excéntrico. 

Al estudio llegaba muy elegante. Me empezó a dar cosa porque yo llegaba normal, con el tiempo empecé a llegar como si fuera  a salir en la noche. La realidad es que es muy relajado en el estudio. Estuvo interesante tener esta segunda oportunidad de trabajar con él, los dos necesitábamos evolucionar, estábamos muy felices con lo que habíamos hecho en Camas separadas pero sabíamos que no tenía sentido repetir eso. Entonces entre los dos nos íbamos exigiendo y entre los dos nos propusimos llegar a otro lugar con este discos. También en este discos nos volvimos más cercanos. Creo que también tuvo que ver que grabamos con Iñaki de Bandalos Chinos, él grabó las guitarras. Entonces Iñaki llegaba una semana antes que su banda o se quedaba una semana después y estaba sólo, entonces Adan sentía este deber de anfitrión. Entonces cuando salíamos del estudio íbamos y veníamos con Iñaki, el disco tuvo mucha vida social fuera del estudio y creo que eso le aportó algo interesante al disco.

“Lo que más disfruté de este disco fueron los nuevos ritmos, el disco se aceleró. Los ritmos musicales se aceleraron con respecto a lo que venía haciendo antes. Siempre me ha gustado bailar y de pronto mi música se volvía también un espacio en donde yo podía bailar”

¿Te hacía falta llevar tu música hacia ese lado de Daniela Spalla que no habías explotado?

Sí, llevarlo hacia algo más divertido. Yo venía de esta etapa de desamor y ruptura que yo disfruté muchísimo. Pero también está bueno tener otro momento.

¿Qué va a pasar con Daniela Spalla cuando podamos salir?

A nivel profesional, después de la cuarentena me gustaría hacer firmas pero también tendríamos que ver cuándo podemos empezar a hacer firmas. Pero también me gustaría hacer la edición del disco en físico y el vinilo. Empezar a movernos en la medida que podamos para llevar el disco hacia otras ciudades tanto en México como hacia el resto de Latinoamérica.

¿Qué es lo que extraña Daniela Spalla fuera de lo profesional en estos momentos?

Extraño mucho salir y ver a mis amigos, la verdad. Porque hago Facetime con ellos y videollamadas pero es otra cosa tener ese contacto personal, el abrazo y demás. Poder planear viajes, este tipo de cosas, poderme ir de fin de semana a cualquier lado. Extraño salir a correr, en teoría puedes salir a correr pero no sé hasta qué punto. Pero también hay cosas que voy a extrañar de la cuarentena, esta cuarentena se puede tomar a nivel personal y espiritual como una reestructuración. Lo que está diciendo mucha gente “no hay que volver a la normalidad de antes, vas a salir diferente de acá”. Es una preparación para la salida, quiero poder combinar las cosas que estoy disfrutando en esta cuarentena con esa rutina del mundo de afuera, porque a mí lo que más me ha gustado en la cuarentena es vivir para adentro. No importarme qué pasa afuera, a qué hora tengo que llegar, cómo me tengo que ver para estar afuera… Sacarme ese peso ha sido increíble.

“Ojalá todos nos estemos volviendo más conscientes de lo que nos pasa y esto nos haya servido para conocernos mejor”

¿Lograste acordarte de algo que no tenías ni idea que hacías o que te gustaba hacer?

En realidad estoy escribiendo como un diario desde que empezó la cuarentena. Son tres páginas de flujo de conciencia, lo que me viene a la mente lo escribo. Y en medio de ese vómito de ideas han salido reflexiones interesantes. Me di cuenta que yo a mi cuerpo no le prestaba atención, si a mi me dolía el cuerpo me tomaba un ibuprofeno o lo que fuera y a seguir. Mi cuerpo nunca me podía frenar, respondiendo a la cultura de para adelante y que nadie te frene; al final yo silenciaba a mi cuerpo constantemente. En la cuarentena me empezaron a dar unos dolores y no tenía paracetamol y tenía que aguantarme los dolores, me di cuenta que me la había pasado silenciando el cuerpo. Con medicinas y con la mente también, yo de chica si me dolía algo yo intentaba desviar la atención y pasarlo.

En lo personal odio las llamadas y las video llamadas pero a partir de esto he aprendido a apreciar este tipo de comunicación. ¿Te ha pasado algo similar?

Yo he estado disfrutando mucho estas conexiones, estas entrevistas y lo que decimos muchos es “¿Tú crees que voy a querer volver a ir a una entrevista al aeropuerto? Ya no, ahora pido llamada”.

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