Existen tres “s” que aseguran una buena canción: sintetizadores, sensualidad y sudor. Tres conceptos que brotan a montones cuando uno escucha una canción de Christine and the Queens.

Foto de portada x Jamie Morgan

Cual sea el track que esté sonando en la bocina, el ritmo y la vibra de este proyecto tan cálido desde la primera escucha, nos asegura un viaje por un electropop que bien podría  musicalizar cualquier escenario de nuestras vidas: un beso, un breve escape fuera de la ciudad, una confesión o una noche de fiesta.

Originaria de Francia, Héloïse Lettissier es una personaje envuelta en las letras y las artes escénicas, ello explica que tras concluir sus estudios en París, decide viajar a Londres en donde encontraría la inspiración para construir un proyecto sonoro denominado por ella misma como “freakpop” con ayuda de un séquito de artistas drag.

 

Hacia la conquista –pop–

Como es normal en este tipo de historias, Héloise lanzó diversos EPs que le construyeron un nombre a lo largo de cuatro años, en los que experimentó con diversos sonidos, movimientos y colores, hasta llegar al esperado debut que contó con dos versiones: una en francés bajo el título de Chaleur Humaine y en inglés bajo su propio pseudónimo.

Cuando el hype suena es porque uno tiene que hacerle caso. Y Christine and the Queens no pierde el tiempo al momento de llegar con el público, porque es desde el primer track (“iT”) de ese gran debut que uno se engancha, se concentra, se cierra los ojos y cuando menos lo esperas estás buscando la coreografía en videos de YouTube para bailar como ella y sus cómplices de los pasos más arriesgados. Pero entre el electropop y la fluorescencia, dentro de Chaleur Humane se esconde un mensaje político sobre la lucha por defender la identidad y la esencia de todos tus actos, sin importar opiniones o contextos que buscan desafiarte.

 

Un montón de emociones

Christine and the Queens llega en el momento que necesitamos identificarnos –de manera urgente– con canciones que entiendan nuestro verdadero sentir. Entonces, Héloïse decide anunciar su esperado segundo disco. Titulado sencillamente –mas no, simplista– como Chris, un nuevo esfuerzo pop más sensorial, subversivo y, sobre todo, sugerente. De nuevo, las tres “s”, una premonición de que estamos por escuchar algo alucinante. Como prueba, su sencillo “Girlfriend”, una crítica hacia la cultura de lo “macho”, un adjetivo del que Christine se apropia para romper con estereotipos de género.

 

Chris para el mundo

Un nuevo sentido de lo sexy, el ya no pensar en géneros, un disco que al escucharlo se proyecte una película –surreal y colorida– en la mente y un baile hasta la completa liberación es lo que busca provocar Chris, que saldrá a la luz el próximo 21 de septiembre en dos versiones: francés e inglés, cada una editada en CD y vinilo, así como una edición especial que incluye todos los formatos en ambos idiomas, porque Chris –bajo un nuevo seudónimo, en sus propias palabras, “más confiada y más expuesta– viene para conquistar todos los oídos.