Si algo tienen en claro Rob Mazurek y Chad Taylor es que para enfrentar al jazz desde el presente y asomarse al futuro hace falta una gran amplitud de miras y así lo han hecho con Chicago Underground Duo, cuya paleta sonora se ha ido ampliando de tal manera que ahora no sólo hay una vertiente post-rock, sino también han asimilado sonoridades africanas y algo de electrónica.
TXT:: Juan Carlos Hidalgo
Bajo este formato ya van en su octavo álbum, un Hyperflyph que abre con los jugueteos de la trompeta de Mazurek y los juegos percusivos de Taylor, que parecen proceder de la aldea y establecen la enorme creatividad que la pareja tiene cuando están juntos y no apelan a formaciones más numerosas, que van del trío hasta el ensamble.
Estamos ante una entrega que tiene en el tema titular una de sus bazas más fuertes… con total libertad abordan una “Hyperglyph”, que ya de entrada se siente más electrónica y que terminará por incorporar sutilmente flauta y algunas voces; ellos saben como ir creando tensión y estimular al escucha más gourmet. ¡El jazz y su lado ritual y tribal!
Pero además del corte ya mencionado, Hyperglyph será un disco recordado por contener la trilogía de “Egyptian Suite”, que les permite coquetear con el ambient sin que se diluya su base percusiva. Chicago Underground Duo hacen que la vanguardia entienda y se alimente de la tradición y es así que incorporan el mbira, un instrumento, procedente de Zimbabwe, que tiene un soporte de madera y púas de metal.
Esta vertiente se prolonga en el cierre con “Succulent Amber”, pues además de mbira agregan kalimba; desde la parte occidente tiran de un piano eléctrico.
Hyperglyph es un álbum conformado por 11 piezas que contribuyen a hacer todavía más notorio el prestigio de Mazurek y Taylor, aquí pertrechados en Chicago Underground Duo, el proyecto más elemental de una labor importantísima alrededor del jazz de vanguardia.
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