A propósito de su nueva pieza exhibida en la galería JO-HS entrevistamos a Chavis Mármol para dialogar sobre los porqués de esta nueva realización, así como de sus procesos creativos.
“No solo quiero que me recuerden por una cabeza Olmeca” dice Chavis Mármol un tanto desajustado del semblante como quien carga una preocupación de ser vinculado a un grillete del que ya no pueda desprenderse. Hace unos días, recuerda Chavis, se acercó una persona, a preguntarme “¿Cuál es la próxima pieza prehispánica que usarás?”-Risas–.
-Pero entonces ¿qué sigue Chavis?, le pregunto con la misma inquietud del personaje que me acaba de contar.
-No lo sé, por ahora estoy centrado en esta pieza. Señala la ostra gigante con dos perlas brillantes dentro que alberga la galería JO-HS. Chavis ha dado muchas visitas guiadas durante el día, el lugar está por cerrar, debemos salir pronto.
-¿Seguimos hablando mañana?
Nos instalamos al día siguiente en una cafetería, pedimos ambos un café americano, mejor dicho, mexicano. Hace un sol del carajo.

-¿Qué significado tienen para ti esa ostra y sus perlas Chavis?
Da un sorbo. Reflexiona. Yo tenía dos tíos gemelos (Mario Mármol (1960-2013) y Manuel Mármol (1960-2015)), hermanos de mi padre, que eran gays y obesos, de Apan Hidalgo, de donde soy yo también. Y pues bueno, uno de ellos se dedicaba a lo que llamamos “la maña”. Para mi esas perlas representan a ambos. Yo en lo personal soy muy juicioso con los temas personales, casi siempre los evito, pero esta pieza es especial por eso. Yo crecí en una funeraria y los secretos de la familia se quedaban en la familia.
-¿Y qué hay de tus tíos?
-Quizás en este sentido es interesante reproducir lo que sucedió. Entre ellos un día apareció un chico que les gustó a los dos. Ambos se enamoraron de él, y de pronto comenzó una rivalidad y una guerra de celos que llevó a lo siguiente: uno de los gemelos, en un ataque de locura, decidió acusar con la policía a su hermano que se dedicaba a “la maña”. Pasaron los días, y de pronto llegó la policía afuera de la casa. ¡Sin aviso los policías tomaron a uno de los gemelos para subirlo a la patrulla! La sorpresa fue que al que subieron fue al mismo que había hecho la denuncia.

-¿Y no intentó explicarles que no era él?
-Por supuesto que quiso arreglarlo, pero nadie le creyó, ¡eran idénticos!
-No me digas que terminó en la cárcel.
-Sí, el mismo gemelo que denunció al otro fue el que terminó en la cárcel por muchos años. Fue una especie de boomerang, de reacción inmediata contra él mismo. ¡Esas perlas son esos gemelos!
Un trío huasteco comienza a rascar las cuerdas frente a nosotros. Aprovechamos el inesperado interludio musical para sorber más café, y yo en lo personal para procesar el impacto de la información del caso de los gemelos.
-Chavis, alguna vez te vi pasar con tu mochila de cabeza olmeca en la espalda por la calle. Disculpa por tocar de nuevo ese tema -risas-, pero ¿cómo fue el proceso de transición de una cabeza olmeca en tu espalda a una cabeza olmeca gigante aplastando un Tesla del año?
-Yo quería hacer primero el Tesla, pero uno tiene que negociar con las ideas. Yo estudié a Tesla antes que se pusiera de moda -risas-
-Tengo entendido que la “mochila Olmeca” en la espalda es como el Tameme que cargaba en su espalda el peso de las mercancías. Una analogía de lo que sucede actualmente con los trabajos de repartidores. ¿Es así?
-Exacto, y puede ser también este personaje mexicano conocido como el Pípila. El peso en la espalda es complejo. También podría representar eso que los gobiernos llaman “la informalidad”.

-¿Y la cabeza gigante aplastando el auto?
-Siempre he pensado que no existen los pensamientos propios. Y cuando todos andan replicando lo mismo, el mismo tipo de lujos por ejemplo, digo “aquí hay algo sospechoso”. La cabeza aplastando el Tesla es el peso de la cultura prehispánica sobre toda esta necesidad incuestionable de lujos. Hay cosas con mucho más valor que un Tesla.
-Muy ad hoc con lo que está pasando ahora en Estados Unidos: Trump, Elon Musk, Tesla, y demás.
-Así es, por ejemplo, en Estados Unidos se quiere desmantelar la educación. Los que controlan el mundo son las empresas, ellas financian a los políticos. Ve el chantaje económico arancelario. Estamos viviendo un Estado de excepción, un terrorismo de Estado, y nuevas relaciones de poder. En la producción automotriz, se vive esto también. La industria automotriz es poderosísima. ¡Pero también el peso de la cultura Olmeca!

-Aquí se juega mucho la función del arte.
-Claro, las y los artistas tenemos que dejar de ver el mundo desde el arte y mirar el mundo de a pie. Nunca he estado a favor de ser personas despolitizadas, acríticas. El arte es un lugar donde podemos politizar la estética. Mira la historia de la producción de imágenes, durante siglos, como propaganda de ideas de aquellos que tienen el poder. No hay nada más revolucionario que luchar por tus derechos.
-¿Algún artista que te haya marcado en este sentido?
-¡En ese sentido Malevich! Él era revolucionario por su “radicalismo antisistema”. Mientras los artistas hacían propaganda política ideológica, Malevich pintaba “blanco sobre blanco”, igualmente (Clement) Greenberg y (Jackson)Pollock. Considero que el arte actual está vacío de política, todo está hecho muy hacia el interior. Y el problema en términos artísticos es que eso da una inclinación hacia la derecha. Yo tengo un modo de “pensamiento rojillo”, no sé si de izquierda, ¡no quiero ser un alucin! -risas- solo quiero pensar desde mi realidad. Politizarse es sexy: ¡salir a reclamar!

Biografía
Chavis Mármol
1982, México.
Con poco más de 10 años de experiencia, su práctica artística se basa en la contradicción, ya que sus obras exploran la identidad indígena en la sociedad contemporánea, la ironía de la materialidad, el capitalismo tardío y la intervención slapstick del concepto y la forma. Con su vasto conocimiento de herramientas y materiales, Mármol produce esculturas, así como instalaciones site-specific y esculturas performativas impregnadas de sátira política y crítica social, fabricadas, deconstruidas y representadas con el arte del juego como eje central.
Mármol es un artista originario de Hidalgo, México, radicado en la Ciudad de México. Es licenciado en Artes Visuales por el Instituto de Artes de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) y maestro en Artes Visuales por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en la Ciudad de México. Recientemente, ha participado en exposiciones en Guadalajara 90210, Ciudad de México y Guadalajara; Casa Wabi, Oaxaca; N.A.S.A.L., Ciudad de México; Museo Fundación Juan March, Palma; el Museo de Arte Contemporáneo de Chile, Santiago; y el Centro Cultural Gabriel García Márquez, Bogotá. Obtuvo el primer lugar en el Premio de Adquisición Prisma Rectangular en el Centro Cultural Estación Indianilla de la Ciudad de México. También obtuvo una Mención Honorífica en la Bienal de Arte Universitario de la UNAM. Recientemente, ganó la residencia de creación artística en Casa Wabi durante la feria de arte ACME Salón n.º 7 en la Ciudad de México. En noviembre de 2024, participó en la feria de arte NADA de Miami.






