San Diego es el hogar de Cattle Decapitation, una de las bandas de grindcore y progressive death metal que mejor han sabido crear música extrema en los últimos veinte años. Hoy, el quinteto está de regreso con Death Atlas, uno de los mejores discos en toda su carrera. Se trata de catorce temas que conjugados suman poco más de 54 minutos en los que la brutalidad sonora y la melodía se encuentran en puntos inimaginables.

Con respecto al disco, el cantante Travis Ryan comentó:

La base conceptual es la insignificancia de la raza humana, a pesar de nuestros esfuerzos por aparentar lo contrario. De cierta manera es por eso que la portada refleja una situación que tiene lugar en el espacio (en ella se ve a la muerte, sin ningún tipo de ropa, sólo huesos, sosteniendo en su hombro el planeta Tierra con el espacio exterior de fondo), para recordarnos que el universo siempre encuentra maneras de purgarse. En el gran esquema de las cosas, nuestra especie es meramente un pensamiento fugaz.

A pesar de que se editó a finales noviembre, el disco ha sido catalogado ya por diversas publicaciones especializadas como uno de los mejores del año. Su llegada se dio cuatro años después de The Anthropocene Extinction, el tiempo más largo entre un disco y otro en toda la carrera del quinteto, pero ha sido una espera más que recompensada.

Dice Ryan que de las cosas que más orgullo le producen es ver que algunas personas han llorado en sus conciertos, debido a lo oscuro y trágico del concepto de algunas canciones.

Si un metalero tiene el valor de llorar en frente de otros metaleros quiere decir que has logrado algo asombroso, y es que lograste evocar una reacción totalmente genuina en una persona. Es una emoción muy primitiva y muy real. No tiene nada que ver con estar triste, emocionado o deprimido, es simplemente una reacción real y verdadera hacia el arte, y yo lo aprecio enormemente.

En este disco, Cattle Decapitation ofrece, además de su marca registrada de grind, algunos elementos de doom, black y death. Hay incluso algunos breves momentos en los que Ryan canta limpio, lo cual ofrece una idea de lo variado que ha resultado ser Death Atlas.

La foto de portada es de Alex Solca.