La muestra que lleva por nombre “Catalina Guzmán. Photo Chic, La Mirada Femenina en la Fotografía del Siglo XX” reúne 130 piezas, entre imágenes, postales, objetos de época y material documental, que reconstruyen la trayectoria de la artista. La expo es un diálogo sobre la memoria, la identidad y el género, a partir de una revisión del pasado reciente y remoto con el objetivo de generar una serie de reflexiones sobre la imagen.
Catalina Guzmán inició su carrera a los 22 años y entre 1923 y 1942, dirigió el estudio Photo Chic, ubicado en la calle de Monte de Piedad, en el entonces Distrito Federal, espacio en el que realizaba las tomas fotográficas y se encargaba de la iluminación y del coloreado con óleo de las imágenes finales.
La fotografía de Catalina surgió en un momento clave de la construcción de una identidad moderna, femenina y cosmopolita, entre 1914 y 1940, años en los que inicia una transformación de los roles de género y la creciente presencia de las mujeres en el espacio público.
El estudio fotográfico “Photo Chic”, dirigido por Catalina Guzmán, permitió el acceso a sectores de la clase media a la fotografía, pues de forma tradicional, no contaban con recursos para encargar retratos, lo que consolidó nuevas formas de representación familiar.
La muestra se estructura en cinco núcleos, “Catalina Guzmán: Photo Chic”, “Photo Chic”, “El discurso chic”, “Retratos masculinos” y “El universo infantil”, se conoce sobre la diversidad fotográfica de la artista en el retrato, desde el infantil –en el que construye una visión simbólica, sensible y estética de la infancia– hasta el masculino, vinculado al contexto político e intelectual del México posrevolucionario.
La exposición “Catalina Guzmán. Photo Chic” es una curaduría de César González-Aguirre y abre este marzo en el Museo Nacional de San Carlos, ubicado en avenida México-Tenochtitlan 50, colonia Tabacalera, CDMX.









