La primera edición del Candelabrum Metal Fest toma cada vez más forma y se muestra como una excelente opción para disfrutar de bandas de varios géneros que se mezclan entre las que han llegado en otros años a México, y las que nunca habían venido. El festival que se llevará a cabo en León, Guanajuato, el próximo 6 de junio ofrece una tercia de manotazos sobre la mesa: por una parte, ya estará representado el Heavy Metal clásico con el trío estadounidense Night Demon, también anunciaron al aclamado combo de Black Metal sueco Shining y para cerrar la serie de anuncios están los nacionales Dies Irae para ofrecer su Post Metal.

FOT:: Frank Schwichtenberg

Con estas adiciones, Candelabrum se muestra como un micro universo de géneros relativos al metal que, a diferencia de otros esfuerzos similares, cuenta con una curaduría muy bien detallada. Como se publicó antes en este espacio, a la cabeza se encuentra Over Kill, leyenda del Thrash que en 2019 lanzó un disco brutal llamado “The Wings of War”, candidato en diversos sitios dedicados al metal a ser álbum del año. Debajo de ellos estaban Moonspell con su metal gótico, Grave con la representación del Death Metal, Officium Triste (también con disco en 2019) por la parte Doom, Cirith Ungol (con disco en vivo editado en 2019) para poner en claro que es el Heavy Doom y los mexicanos Mordskog en el plano blackmetal. Ahora, el cartel ya se ve como un mazo sólido de cartas con las que cualquier apostador podría aventurarse en un juego de póquer.

El hecho de que la sede de Candelabrum sea en la ciudad de León ofrece algunas variantes que pueden resultar ventajosas, o por lo menos, no rutinarias. Primero, está en una zona del país con numerosas vías de acceso: hay desde aeropuerto hasta una gran red carretera. Segundo, es una ciudad con cierto atractivo turístico de la cual se puede disfrutar sin problemas al día siguiente del festival, pero también es en todo caso un punto de salida hacia una enorme variedad de ciudades y pueblos mágicos que hacen del bajío una zona turística envidiable. Y tercero, ayuda a evitar la saturación de eventos en la Ciudad de México.

Con estas adiciones, Candelabrum ya toma mucho más forma, aunque deja claro que aún faltan más bandas por ser anunciadas.