No siempre es necesario comparar. No se trata de exaltar algo enterrando algo más, o para entrar en materia concreta, de ensalzar un festival al tiempo que se le pone el dedo acusador a otros. Esa actitud es entendible pero no aporta nada, así que en este texto se hablará de Candelabrum Metal Fest por lo que promete, por lo que se sabe y por lo que seea, más allá de lo que pase o haya pasado con otros.

TXT:: Luis Jasso

Todo comienza por lo más sencillo: un buen cartel. Candelabrum tiene algo importante y es la curaduría. Se nota (y lo comentó en exclusiva para #SangreDeMetal uno de sus promotores el año pasado) que está creado desde la perspectiva del fan. La apuesta entonces era un tanto arriesgada porque no contaba con una banda estelar tamaño grandes ligas y se mantiene igual, pues ahora que se anunció que finalmente sucederá en dos días y por consiguiente con cartel ampliado, la esencia, la promesa de lo que se intentaba hacer sigue vigente.

La sede no cambió, será la Velaria de la Feria de León, Guanajuato. El primer día, viernes 2 de septiembre, la cabeza del monstruo será Carcass, cuarteto británico que aunque a muchos les moleste, otros creen que ha creado el disco del año con el magnífico Torn arteries. Vienen también Tribulation con su mezcla evolutiva de death y gótico; los brutales Cadaver; Evoken con su funeral doom con death; los heavys alemanes de Attic; los tijuanenses deathmetaleros Infernal Conjuration y Castleumbra, proyecto death metal de la leyenda nacional Ántimo Buonnano.

El sábado 3 cuenta con la brutalidad thrasher de Over Kill a la cabeza; los portugueses Moonspell, bien amados en México; Candlemass, la banda que le dio el nombre al festival con su doom de patente con todo y cantante original (y de verdad que no hay manera de establecer correctamente la enorme banda que es en vivo con palabras); los blackers suecos Shining; sus no menos brutales compatriotas death metaleros Grave, con set especial de material grabado entre 1987 y 1992; Uada con su black melódico; el proyecto unipersonal (aunque en vivo suele ser cuarteto) de black/speed, Midnight; Cirith Ungol con su heavy doom; Blood Incantation, una de las bandas más esperadas desde el primer anuncio; Night Demon; los thrasheros queretanos Piraña; los blackers mexicanos Mordskog y Dies Irae con su melancolía oscura.  

Esas 20 bandas hacen que sea innecesario recordar malas experiencias en el pasado, y si bien los promotores son “nuevos”, el sentimiento es el mismo que hace casi dos años: ojalá les vaya bien. Candelabrum y México Metal Fest, cada uno con su propia esencia levantan la mano, no para dejar atrás el mal sabor de boca de otros sino para poner su marca en el metal con lo que realmente importa: un cartel atractivo aunque no sea mainstream, trato amable y serio hacia el público y una idea de fondo que no se debe perder: el gusto por el metal. ¡Enhorabuena para Candelabrum Metal Fest!