La suerte, la casualidad, el azar, tiene a veces la capacidad de la magia. Es entonces cuando hay que permitir fluya.
La violonchelista franco-estadounidense Leila Bordreuil y la organista Kali Malone trabajaron una noche en el Templo de La Tour-de-Peilz, Suiza. Solo les iluminaba la luz de las velas y la improvisación empujada por el azar.
Los fuelles silban entre armónicos de cuerdas delicadas, patrones de interferencia pulsan por toda la capilla, y el entorno mismo se convierte en parte de la composición, con el tañido de las campanas de la iglesia y el paso de motocicletas a lo lejos.
El resultado ritualístico, profundo, conmovedor, no deja espacios para respirar, se sumerge en una gran oda a la armonía del sonido. Neoclásico con la vitalidad del territorio inexplorado.
Interpretada en directo en tomas únicas, la música equilibra paciencia e intensidad, compostura y azar. La colaboración revela un nuevo territorio: más tonal y compuesto que la obra de Bordreuil, más textural y crudo que la de Malone.
Music for Intersecting Planes está publicado por Ideologic Organ en colaboración con La Becque Editions.






