Los lienzos se asemejan con la vida en los limites que obligan a dotar a la creación de espacios propios para lograr lo eterno.
Joanne Robertson aplica libertad a la hora de aproximarse a la música. Libertad de interpretar géneros desde una profundidad espectral que le aproxima a otros en principios distantes. Su folk subterráneo acompañado del chelo de Oliver Coates por momentos se sitúa en un lugares al sur de lo conocido.
Robertson también pinta. En su obra pictórica conviven espacios distantes.
Igualmente Blurr renuncia a la estructura de canción para remitirse a los ambientes emocionales de sus melodías. Su voz abre puertas de estancias solitarias de las que no es necesario volver a abrir la puerta para salir.
Es el sexto álbum en solitario de Joanne Robertson, lo publica con el label británico AD 93. Debutó con The Lighter en el 2008. Su colaboracion con Dean Blunt le facilitó una escena que ha sabido ocupar con su atrevimiento sonoro.






