Será la esperanza que cada persona representa al nacer, pero hay en la mas adversas de la situaciones una flor nutriéndose. Ese orgullo prevalece con el tiempo.
El nuevo álbum del proyecto Saint Eloise, junto al productor Camoflauge Monk, es una oda a la belleza de los marginados, de los que sobreviven en las ciudades.
Se edifica sobre la colisión de dos mundos: la vulnerabilidad lírica de Saint Eloise y la aspereza de los ritmos lo-fi de Camoflauge Monk.
La producción evoca la sensación de caminar por una ciudad lluviosa a altas horas de la noche. Samples de piano polvorientos, loops de batería desacelerados que imitan el latido de un corazón cansado, y una atmósfera densa que oscila entre el misticismo y el realismo puro.
Jazz noir y lo-fi avant-garde con sensibilidad neo-soul. Sumando destellos de pop barroco. Un híbrido entre la intimidad de un club de jazz subterráneo con la crudeza de los callejones donde nació el rap.
La discografía de Saint Eloise se compone de los Lp’s Quiet Gold, publicado hace días, Eloquent Havoc y BVLGARI MOTION, además de Shades of Blue y el EP titulado Motion Studies. Todo en fechas recientes.
La producción de Camoflauge Monk es parte de proyectos como Art Blart, Mad Live, Priest Over BPM y Beast Mode. Posteriormente High&Dry y las dos entregas consecutivas de la serie A lover of life and of all things natural this earth has to give.
Ambas partes creativas actúan bajo un manto de secretismo en cuanto a identidades. El productor Camoflauge Monk tiene credenciales orgánicas, en cambio, Saint Eloise, no. ¿Sospecha o bendición?






