Para estimar las alturas se debe masticar la planta que adelanta el futuro.
Los hermanos suizos ecuatorianos nos sirven una taza de evocación andina de aura cósmica y sin perder lo sofisticado de su sonido.
Una reivindicación espontánea del lounge music que aborda los folclorismos desde una perspectiva narrativa. Casi un libro de viajes en el tiempo con tendencia a la visión caleidoscópica, rozando la psicodelia.
Canto Andino se arrima menos a lo latino y más a lo pre hispánico, y sus instrumentaciones místicas, que los anteriores trabajos de Gutierrez.
Inti-Illamini, Quilapayun y otros grupos popularizaron en los años 70 instrumentos tradicionales como la quena, el charango, la zampoña y el bombo andino, y tuvieron gran influencia en toda Sudamérica y también en Europa. Hermanos Gutiérrez atrae su legado.
Los hermanos describen el viaje como pasar “del desierto al cosmos”. Incorporan más reverberación, capas ambientales, sintetizadores sutiles, órgano y texturas psicodélicas sin abandonar las raíces latinas y el diálogo entre sus guitarras.
Será su séptimo LP de estudio, está publicado con el label Easy Eye Sound.






