El devenir es sembrar para lograr dar sentido al soñar y desear. La manera de no sentir el absurdo final, quizás.
Valesuchi se atreve con el tiempo como rival para sus deseos. Produce contraviniendo la lógica de lo próximo.
Tras un periodo en Rio de Janeiro publica su segundo LP en el cual destila techno abrasivo pero experimental que pretende hacerse sorpresa cronológica.
Una oda a lo digital como opción por encima de la vida conocida que usa el electro, el dub, IDM, minimal y todo lo que sucede alrededor del techno.
Experimentación tras su político debut con el enrabietado Tragicomic del 2019.







