Crecer hasta morir, y antes desde dentro contemplar el lugar creado en el universo que se abandonará.
Nana Rizinni, ahora en Londres, quién sabe después, publica nuevo álbum en el que narra un viaje de transformación, renacimiento y evolución personal.
Escrita y coproducida con el saxofonista y productor Mark Cake a lo largo de los dos últimos años en Londres, ‘Epiblast’ representa un ciclo completo de vida, en toda su intensidad. A partir de la emoción y la alegría de la nueva paternidad, junto con la adaptación al ritmo de vida y la creación de relaciones en su nuevo hogar, el disco también se convirtió en un compañero en el proceso de duelo de Naná tras la pérdida de su hermano.
El disco es un poderoso manifiesto de vida a través del jazz, sin quedarse anclado en sus paradigmas, yendo con la electrónica a lugares que el progresivo deja de lado por su ímpetu virtuosista.
“He absorbido influencias durante años, desde las tradiciones brasileñas hasta el jazz experimental del Reino Unido, y este álbum es la primera vez que encuentro un lenguaje que siento completamente mío. No podría haber hecho esto sin Mark y Harry: somos un trío que se nutre de la improvisación y la interacción, por lo que este disco no es sólo mi historia, trata sobre cómo creamos juntos un mundo de sonido“
Realizado junto al productor del álbum, Mark Cake y el sintetizador Harry Jones (Lazy H). Se trata del cuarto álbum de Nana que debutó en larga duración con I Said del 2011






