Por mucho que pongamos toda la calma del mundo a nuestra existencia el caos se desata en cada paso que damos, de manera inesperada, como una fuerza que obliga a renovar planes.
Daniel Lopatin alias Oneohtrix Point Never, tras dos años sin sacar larga duración, ya establecido como la principal figura de la música electrónica, publica Tranquilizer.
El disco nos envía directos a sumergirnos en la sinfonía digital propia de Lopatin. Las emociones de un neonato invaden al oyente desde el primer track. Armonía de placenta, insostenible durante mucho tiempo debido a los avatares del tiempo y el caos de la vida.
El ambient se quiebra por momentos como un espejo, rasgado con arreglos digitales de belleza disruptiva sin perder el hilo conductor del relato de Tranquilizer.
“Es un disco moldeado por kits de construcción de audio comerciales de una era pasada: un índice de clichés reinventados. Es un regreso a una forma de creación musical orientada al proceso, que sentí que mejor evocaba cierta locura y hastío en el corazón de la cultura actual”.
Tranquilizer se publica el 17 de noviembre pero semanalmente Oneohtrix Point Never publicará un video y track de adelanto.







