Hay una obstinación en la inocencia generalizada que termina por resultar una perversidad aunque en el camino se obtengan instantes puros.
Fade Evare publicó un disco a comienzos de verano que rezuma intenciones juveniles hasta la inocencia.
Sus cándidas voces apuntan a un resultado demasiado simple. Pero la producción a cargo de Tori Holleman viste el LP de dub con detalles ambient, neo clásicos, house… que no permiten a Welcome Back perder homogeneidad, su mayor virtud.
El sintetizador de Madeleine Magee es su otro fortaleza que acaba por hacerles merecedores de un Café Marvin aferrado al verano.







