Quienes pretenden cercar su eventual territorio de la convulsión vital son aquellos más atemorizados ante sus propias existencias.
Ayer la gran urbe de NY, formada desde sus inicios por buscadores de oportunidades, eligió un regidor que cumple todos los requisitos del humano temido por los inmovilistas. En NY trabaja Yuhan Su experimentando con lo bastardo del sonido.
Con su su vibráfono con pastillas procesado con pedales de distorsión, como hilo conductor, el jazz de Yuhan apuesta por las capas sonoras surgidas de la inspiración de los ocho componentes de su grupo.
Un disco que expresa la vida incontenible de la Gran Manzana y sus distintos tonos y sentimientos provenientes de todo el planeta.
Alex LoRe con saxofón alto y la flauta, Anna Webber al saxofón tenor, Matt Mitchell con el piano, la guitarra de Yingda Chen, Marty Kenney el bajo acústico y eléctrico, el baterista James Paul Nadien y la composta electrónica de Shinya Lin.
El disco tiene una vibración única del jazz pero los pasajes se vierten por el progresivo, otros se contraen con un smooth abstracto, siempre la sorpresa y el virtuosismo en pos de la emoción.
Compuesto principalmente durante su residencia en Ucross en febrero de 2024 y estrenado en The Jazz Gallery, el álbum crea lo que Su describe como “un espacio donde la banda se siente libre de explorar sus propios horizontes”: múltiples horizontes musicales que fluyen, crecen y, finalmente, convergen o chocan con una intensidad electrizante.
Es el quinto LP de Yuhan Su que debutó con Flying Alone del 2015.







