Transitar la existencia desde la medianía es lo habitual, contemplar a aquellos que parecen hacerlo desde una posición distinguida subleva los instintos.
Esto sucedió, o pareció suceder, a Anne Sulikowski cuando en Toronto se alojó en un hotel chic, mientras formaba parte de un consejo consultivo del Consejo de las Artes de Ontario que debía seleccionar y distribuir subvenciones musicales.
La gente caminaba como modelos altas y delgadas, casi flotando a mitad de paso, con la cabeza tan alta que era un milagro que pudieran ver las señales de tráfico, a otras personas, o incluso a dónde iban.
Dickhop! se aleja del ambient pastoral para adentrarse en la rítmica industrial del ruido cotidiano. Es electrónica de pulso arrastrado, densa y texturizada, donde los sintetizadores parecen simular la fricción de la suela contra el pavimento mojado. Un retrato sonoro y cínico de la alienación en la metrópoli
Anne Sulikowski registra un total de 31 referencias desde Driveway Stars del 2018.






