Desde el espacio sonoro también se puede decir: “No soy de aquí ni soy de allá”. Podemos hurgar en actualidad musical de Turquía, afirmar que el tango es un asunto global y levantar la voz con un grito retrofuturista: ¡Nuclear si! Están de regreso dos titanes como James Blake y Graham Coxon. ¡A viajar!

TXT:: Juan Carlos Hidalgo

Patrick Cowley feat. Sylvester & Purple Disco Machine (Estados Unidos/ Alemania) / “Menergy” (PurpleDisco Machine remix). El amo del high-energy editó la versión original en 1981 (con otra voz); de modo póstumo apareció el track con Sylvester cantando en 1984 (el productor falleció 2 años antes). Ahora el semidios alemán del nu disco la recrea agregando sus bajos gordísimos y la convierte en un prodigio para bailar en donde quiera que se le escuche. Lleva rato que Tino Piontek se encuentra en estado de gracia con su música hedonista e imparable.

Triángulo de Amor Bizarro y Sr. Chinarro (España) / “Vandéllos I”. La banda gallega tiene total confianza y admiración por sus colegas cercanos y es por ello que les ha dado total libertad para recrear los temas de su más reciente álbum de título homónimo, pero escrito al revés. De entre ese lote aparece la vuelta de tuerca que el Sr. Chinarro ha dado a “Fukishima” para desvelar también un poco conocido lado electrónico que tiene a Kraftwerk en lo más alto. Posee un juego de voces realmente alucinante que nos pone a flipar.

Superstate feat. Graham Coxon y Valentina Pappalardo (Inglaterra) /“Yoga town”. Al de Blur le ha dado por la novela gráfica y el cómic y para ello se reunió con grandes talentos para desarrollar un libro del mismo título, pero no se aguantó y le pondrá música, por lo que esto es el primer adelanto y suena a vértigo puro. De paso, esta canción frenética nos permite comprobar todo lo que el músico aportaba a su banda, ya que su personalidad musical es evidente. Además, alternar con una voz de mujer enriquece la canción en modo superlativo.

Cyril Cyril (Suiza) / “Nuclear si”. El sello discográfico y tienda de discos de origen suizo celebra sus 5 años de existencia con un disco doble con artistas afines al proyecto. En el disco que abre Futur antérieur colocan 19 versiones y en el que sigue están los originales. Aquí un dueto -también de origen helvético- se acerca a uno de los himnos retrofuturistas de los españoles El Aviador DRO y sus obreros especializados. Alternan francés y español para arengar al uso de una energía que a comienzo de los ochenta se antojaba siniestro.

BluePrint (Inglaterra) / “Sleeping on your dreams”. La escena electrónica de Inglaterra continúa siendo muy poderosa y boyante, y BluePrint es una muestra del talento emergente que proviene de la zona de Liverpool. Empujado por la BBC Radio 1, este DJ y productor de apenas 20 años de edad entrega un track en el que las capas de sintetizadores se entreveran vibrantes mientras una voz huidiza va y viene.

Los Tangueros del Oeste feat. María Volonté (Multinacional) / “El rumbo de mi corazón”. Desde Berkeley, California, acomete una agrupación que allana al tema de que el tango es un asunto global y no únicamente rioplatense. Así lo sintió el bajista Sascha Jacobsen tras dedicar 15 años a asimilarlo. En este tema pone a rapear al cantante Manuel Berterreix, mientras que la vocalista argentina María Volonté agrega un efecto poético y narrativo que es encantador. Claro, nos acordamos de Gotan Project, pero aquí afloran maneras propias.

Tycho & Ben Gibbard (Estados Unidos) / “Only love”. Parecería el encuentro de dos estéticas distantes, pero no lo es, porque en The Postal Service, Ben Gibbard se acercó a una electrónica más rústica, pero aquí Tycho aporta la sofisticación y todo el refinamiento de producción que se requería. Ben trae sus letras al estilo Death Cab for Cutie, pero las reduce para que encajen entre las programaciones y las atmósferas de ensueño que le encantan a Scott Hansen.

The Notwist & Juana Molina (Alemania /Argentina) / “Al sur”. La artista argentina goza de gran reputación internacional por esa manera en que se acerca a la experimentación y le imprime su propio sello; por ello no extraña que el grupo alemán de post-rock y electrónica volátil la haya invitado a que se sumara a su álbum más reciente, Vertigo days. Lograron un sonido contemporáneo que refleja la angustia y el nerviosismo del momento por el que estamos atravesando.

Derya Yildirim & Grup Şimşek (Turquía) / “The trip”. La psicodelia se expande por toda la geografía terrenal y no necesita de pasaporte. He aquí a un grupo turco que combina el folk de la región de Anatolia con todo un arsenal sonoro procedente del rock progresivo y otros brebajes multicolor. El grupo tiene elementos de varios países y ello influye para que la mixtura sea más poderosa y pegue más fuerte. No hay que tener miedo para incursionar por parajes ignotos de cualquier tipo.

The Mountain Goats (Estados Unidos) / “Lizard suit”. John Darnielle conduce a su banda desde Carolina del Norte y no ha parado durante 20 discos de trayectoria (en los últimos 15 meses editó 3). Dark in here es probablemente el disco con arreglos más complejos y en el que se dieron rienda suelta para mostrarse como virtuosos ejecutantes. De la calma casi pastoral del comienzo, terminan en un crescendo de alta calidad e intensidad de resabios progresivos. Nunca está de más que el viaje se prolongue.

Rufus T. Firefly (España) / “Torre de marfil”. Ni duda cabe que en muchas latitudes se siente un efecto expansivo del sonido Tame Impala y en los madrileños hay sobrada evidencia. En pleno 2021 hay una efervescencia psicodélica que no se puede dejar de lado y en la que vale la pena clavarse o colocarse al interior de esa “Torre de marfil”… con los ojos cerrados y preparados para atravesar los sueños. Aquí proponen una experiencia musical adictiva que vale la pena repetir.

James Blake (Inglaterra) / “Say what you will”. A sus 32 años, James es ya un titán de la música contemporánea; se trata de un tipo que tiene un alma de viejoven y que se regodea en ser tristeliz. Lo mejor es que en septiembre vendrá un nuevo álbum, Friends that break your heart; pero, mientras esperamos, adelanta una joya con mucha esencia soul, que tal vez nos remita también a The National, al tiempo que nos hace pensar en la aceptación personal y la búsqueda de la paz personal en sus diferentes expresiones.

Bleachers feat. Bruce Springsteen (Estados Unidos) / “Chinatown”. Jack Antonoff es un músico muy movido -casi ubícuo- que produce y colabora con mucha gente que lo convoca; ahora le tocó a él invitar a uno de sus grandes héroes y así contener un tanto la veta casi emo que lo caracteriza. Al lado del Boss aflora un efecto cinematográfico y juntos desatan un tema que tiende hacia la épica, al modo que tanto le gusta al icono norteamericano. Con esfuerzo ha logrado que Take the sadness out of saturday night tenga matices más allá de los que ya le conocemos.

Woods (Estados Unidos) / “Waiting for a new me”. Desde ese epicentro musical que es Brooklyn, Jeremy Earl conduce a su escuadrón, y este año han editado Strange to explain, que en su edición de lujo contiene esta canción que eleva su nivel a través de una sección de vientos en su parte media, tras comenzar lenta, acústica y con un falsete a lo Bon Iver. Esa pureza del indie rock ofrece una prueba más de la manera en que se cuela en nuestro rincón sentimental.

 Alavedra (España) / “Jota del poliamor”. Desde el barrio de El Carmelo, en Barcelona, el underground español sigue transpirando garra, creatividad y trapío. A un grupo que se decanta por combinar al punk y al pop con gran sentido del humor le dio por tirar de un estilo tradicional para contar una historia de derrota amorosa desde el presente más urgente. Todavía no debutan con un Lp en forma, pero ya demuestran maneras de que lo harán a lo grande.

Chico Trujillo y Gipsy & His Combo (Chile) / “No soy de aquí ni soy de allá”. Bien lo afirman los músicos y la gente: Chico Trujillo siempre es garantía. La pandemia lo llevó a crear la serie “Cumbias para no morir”, y ésta es la segunda de ellas; se trata de un tema muy popular compuesto por Facundo Cabral y cantado por muchos, entre ellos Julio Iglesias. En compañía de sus compatriotas los llevan al terreno de la cumbia sonidera y la convierten en una gozada total.