El colectivo canadiense Broken Social Scene festeja 20 años de carrera con la salida de Old dead young: B-sides & rarities (Arts & Crafts, 2022), compendio que reúne piezas que no fueron editadas de forma convencional a lo largo de su carrera. Resulta interesante analizar el contexto del por qué una colección de canciones de dicha naturaleza es la que marca un festejo de aniversario; catalizador ideal ara una conversación con Brendan Canning, bajista y fundador del súper grupo, al lado de Kevin Drew.
TXT:: Joel Rodríguez
Antes de la lanzar las preguntas a Canning, un apunte: con las debidas proporciones y distancias, Old dead young: B-sides & rarities se asemeja a otros trabajos de concepción similar, como The Masterplan (Creation/Sony, 1998) de Oasis, la caja compilatoria Join the dots (Rhino/Elektra, 2004) de The Cure, Shenanigans (Reprise, 2003) de Green Day y, de algún modo, Louder than bombs (Sire/Rough Trade, 1987) de The Smiths.
Me parece que el buen gusto fue prioritario en la elección del tracklist, incluso creo que muchas canciones pudieron ser lados A.
Después de 20 años no es tan difícil. Es material de nuestro pasado y creo que todos quedaron muy contentos por el simple de hecho de mostrar estas canciones. Hubo mucho intercambio de opiniones para tratar de balancear el orden secuencial de los temas, queríamos que fluyera igual que cualquier otro álbum.
Este trabajo me recordó Incesticide (DGC-Geffen, 1993), el álbum de lados B de Nirvana, debido al aspecto generacional que cada uno ofrece en su propio tiempo y espacio…
¿Puedes creer que “Been a son” esté en ese álbum? No somos tan legendarios como Nirvana, pero siempre hemos tratado de alcanzar cierto nivel para hacer nuestra música. No todas las canciones que hacemos van llegar a la selección definitiva de algún disco. Esa es la naturaleza de estar en una banda con un proceso democrático definido.
Festejan 20 de carrera, ¿por qué lanzar un álbum de esta naturaleza y no uno con material nuevo?
Influyó que Charles Spearin, Kevin y Sam Goldberg Jr. lanzaron discos solistas; Ariel Engle está terminando el suyo. No somos una banda convencional, sin mencionar que no nos vimos con tanta frecuencia por la pandemia. Dimos nuestro último show en la Ciudad de México y creo que necesitábamos un descanso. Es difícil saber cuándo publicaremos un disco nuevo, incluso para mí sería una sorpresa.
En términos generales, de todo lo incluido en este trabajo, ¿cuál crees que representa mejor sus 20 años de carrera?
Creo que “Death cock”. Esa fue la primera canción que la banda en realidad grabó. Con ella nos dimos cuenta de que para nosotros nada era imposible, además de saber qué esperar para el futuro.
¿Qué hay detrás de “Canada vs. America”? Para mí, es una de las piezas más completas del compilado.
Es una canción muy divertida, nunca hemos podido tocarla bien en vivo. Dave Hamelin, de The Stills, me dijo que ese tema debió salir en algún álbum. Es casi como un himno. De algún modo se nos escapó de los álbumes y se fue olvidando. Y al igual que ésta, muchas otras canciones me suenan como lados A. De nuevo pienso en Nirvana y “Dive”, que se incluyó en una compilación de la Sub-Pop, ¡es un tema enorme!
Mucho de lo incluido llegó a ser editado únicamente en vinil, ¿consideran que ese hecho los puede hacer alcanzar audiencias que tienen como objeto coleccionar tantos discos como les sea posibles?
En cuanto a lo musical, siempre vamos a preferir el vinil y el disco compacto, porque se siente como algo de la vieja escuela. Cuando lanzas música en estos formatos te hace mucha ilusión. Aunque editar música por internet tiene enormes ventajas, nunca sabes quien va a escuchar, puedes impactar a un chico en Polonia de 17 años, o a alguien de 32 años en Dakota del Norte o Guadalajara, ¡eso es lo emocionante!
¿Cuál es tu momento favorito con Broken Social Scene durante estos 20 años?
Centrémonos en mis momentos favoritos en México. Hicimos un par de shows con Feist y The National en 2008. Fuimos a Garibaldi y contratamos una sección de vientos para tocar “It’s all gonna break” y ésta se quedó tocando “Cielito lindo”; toda la audiencia enloqueció cantando al mismo tiempo. Personalmente estoy muy agradecido por el último show del Corona Capital (2019), tengo ese gran recuerdo. Sería un sueño hecho realidad regresar, más por todo lo que le ha pasado al mundo con la pandemia.






