Luego de 9 años, Conor Oberst, Mike Mogis, y Nate Walcott lanzaron música de nuevo como Bright Eyes, y justo en medio del huracán que nos ha traído a nuestras vidas el nuevo coronavirus el trío estrena Down In The Weeds, Where The World Once Was, un disco inspirado en los altibajos que nos trae la vida como el amor, el desamor o la muerte.

Unos días antes del lanzamiento del álbum pude tener una conversación con Conor y Mike para hilar los puntos y atar los cabos sueltos que me dejó escuchar el disco.

Bright Eyes

-Luego de un largo descanso tenemos música nueva de Bright Eyes ¿cómo sucedió este reencuentro?

Conor Oberst: La verdad es que nunca hemos dejado de ser amigos, ni de participar en los proyectos del otro, así que no fue nada dramático, no es que una noche lluviosa les haya marcado para decirles “tenemos que volver”, siempre hemos sido muy cercanos, Mike y yo somos vecinos, vivimos en Omaha, y Nate en Los Ángeles.

Pero bueno, decidimos hacer música nueva juntos, y estando ahí despertaron un montón de emociones, hemos pasado muchos años dándole vida a la banda, y le dimos muchas vueltas el mundo de gira, obvio eso despierta cierta nostalgia.

La misión era hacer un disco que sonara a Bright Eyes, pero que a la par reflejara quienes somos ahora, y que hemos crecido.

 

-¿Cuándo comenzaron a trabajar en estas canciones?

Conor: Arrancamos en la primavera de 2018, pasamos alrededor de un año escribiendo las canciones las canciones. Y este disco fue un poco diferente porque en el pasado, muchas veces yo traía una canción terminada y los chicos me ayudaban a arreglarla.

Pero esta vez trabajamos con muchas canciones que Nate o Michael escribieron, y yo le agregué la melodía a las voces y a las letras cositas así, por lo que se trabajó de una manera un poco diferente, y creo que tomó un poco más de tiempo por eso.

Así que el primer año, simplemente escribimos las canciones. Dejamos atrás muchas ideas que no nos gustaron. Y para 2019 entramos al estudio para grabar las versiones finales de este disco.

 

-¿Cómo surgió la idea de iniciar el disco con una presentación en español?

Conor: Bueno, esa voz es Karina, ahora mi ex esposa. Recién nos divorciamos, estuvimos casados por ocho años y ella es de la Ciudad de México.

Así que escribí la intro, le pedí a Karina que la tradujera, y luego fuimos a un bar que tengo con unos amigos aquí en Omaha, y una noche en la que no recibimos gente, seteamos los micrófonos Karina me presentó, yo toqué esta pieza musical.

Luego, la conversación que se escucha es de un día que Karina, mi mamá y yo comimos hongos alucinógenos, y yo grabé toda la conversación que tuvimos, la edité y la sumé, así nació esta intro.

Siempre en nuestros discos tenemos estas introducciones largas, y esta es la más elaborada y divertida hasta el momento.

 

-¿Y de qué trata el disco, existe alguna temática central en estas canciones?

 Conor: Sí, creo que es justo sobre perder, ahora ya sabes, me divorcié y es sobre perder el amor. Además en este periodo de tiempo falleció uno de mis hermanos. Perdí muchos amigos.

Pero dandole vuelta a las cosas también es sobre una especie de resilencia, de esos días en los que no te puedes levantar, pero tienes ese sentimiento de que por más mal este no es el final. Esto le da vida a la primera frase del disco: “Got to keep on going like it ain’t the end”.

Cada que me siento a escribir trato de articular de la mejor manera el lado humano de vivir esta vida, la experiencia, y hay mucha dualidad, es una gran paradoja.

Es demasiado bueno y malo a la vez, y el horror de lo horrible y lo bello. Suena un poco grandioso, pero ese siempre ha sido mi enfoque, poner un poco del todo.

-Dejaron Saddle Creek y están comenzando a trabajar con Dead Oceans que es un subsello de Secretly Canadian ¿Cómo fue comenzar con esta relación laboral?

 Conor: Hicimos este disco sin un sello detrás, Dead Oceans llegó después, y bueno, el año pasado mi chica, Phoebie Bridgers, y yo, lanzamos Better Oblivion Community Center con ellos.

Michael y yo conocemos a los hermanos Swanson, que son la cabeza del grupo Secretly, desde los noventas.

Mike Mogis: Sí, en 1997 hicieron un show en el que tocamos en su sótano, en Bloomington, Indiana, fue con el disco Letting Of The Happiness.

Conor: Así que no eran desconocidos para nosotros, nos conocemos de hace mucho, y creo que en los sellos independientes, además para mi Dead Oceans es la disquera más organizada y amable. En verdad me encanta.

Phil Wardolf, que es la cabeza de Dead Oceans, es un gran tipo, un verdadero fan de la música, y queria trabajar con nosotros.

Mike: Además en Dead Oceans estaban más emocionados por el disco que en Sadle Creek, aunque parezca una locura. Así que simplemente sucedió, en medio de una pandemia de mierda, que pasó a un segundo plano porque nos sedujo el ánimo que tenían por nuestra música, fue algo que nunca habíamos sentido antes,

Conor: Tiene mucho mucho tiempo que no tenemos nada con Saddle Creek porque un amigo se robó todo.

Yo he estado en varios sellos, he estado en Merge, Nonesuch, Universal, Epitaph, he estado en muchos sellos, y no porque esté con ellos lo digo, pero Dead Oceans es mi favorita.

 

-Su música pese a la nostalgia, también irradia esperanza, al menos fue el sentimiento que me provocó este disco, justo en este momento difícil para toda la humanidad por la pandemia ¿cómo se sintieron lanzando este disco en estos tiempos inciertos?

Conor: Es un momento terrible, de mierda, para lanzar un disco, no puedes promocionarlo, no puedes salir de gira. Pero al mismo tiempo la gente está muy abierta y deseosa de escuchar música nueva por el tedio de estar encerrados en casa.

Esto para Bright Eyes, que no es precisamente una banda que haga música festiva, es un buen momento para que los fans pongan atención a nuestra música, para que se pongan audífonos y desde la oscuridad soledad de su cuarto disfruten este disco.

Mike: Podemos ayudar a la gente en estos tiempos oscuros, porque cantamos sobre eso, hay mucha tristeza en el mundo y también en nuestras canciones, pero como bien dijiste también hay esperanza, y Conor es el mejor para mezclar estas sensaciones.

Así es la vida, con subidas y bajadas, espero que la gente pueda entender eso y quedarse con lo bueno. El mensaje es darle el giro a las cosas siempre todo puede ser mejor y hay que aprender apreciar la belleza, que está en todas partes, pero a veces nos bloqueamos y no nos damos cuenta que está ahí.

-Estos tiempos también son buenos para probar alternativas ayudados por la tecnología ¿han pensado comenzar a dar shows virtuales y cuales son sus planes luego del lanzamiento de este disco?

Conor: Estamos preparando un show virtual dentro de una tienda de discos para el día de su lanzamiento, pero por la situación no tenemos muchos planes, nuestros managers están pensando en que hagamos un show en un lugar real, se grabe y se transmita o se vendan los boletos, aún no tenemos muy bien definido, y no lo sé, soy un tanto escéptico, pero me gustaría más esperar a que posiblemente el verano del próximo año podamos dar conciertos en forma y reagendar los shows que teníamos en puerta.

Mike: No me canso de reír cada vea que dices eso,

Conor: Teníamos muchos shows ya programados por la salida del disco.

Mike: ¿Vamos a ir a Europa?

Conor: No, pero si tenemos programado un concierto en Nueva York para el que ya vendimos como 10 mil boletos, es una pena no tocar para toda esa gente.

 

Ayer Bright Eyes lanzó un cover a Thin Lizzy, así que también échale una escucha.