Del jazz al techno en dilataciones electroacústicas.

TXT :: Luis Clériga  |  FOT :: Nico Stinghe.

Las luces del lugar se apagan y el escenario se enciende. Se suben dos seres a esa mesa llamada “booth”, ahí donde ponen la consola de la que vienen los beats. Los vemos, detrás de máquinas…

Pensamos en DJs o quizá en productores de música electrónica, que como algunas veces, se ve envuelta en ese misterio y lo que suena aporta varias preguntas antes de dar respuestas contundentes… ¿Están mezclando? ¿Estarán tocando esos sintetizadores? ¿Estarán haciendo un DJ set de sus propias rolas? ¿Estarán haciendo un tremendo playback?

Pero de pronto se incorporan instrumentos y la duda se disipa: hay una batería acústica pero electrificada, impecable, cuyo pulso rítmico siempre están a tiempo, como si fuera una programación. Este percusionista acompaña a los otros dos personajes detrás de las máquinas y juntos generan una electrónica precisa, perfectamente ejecutada en vivo, algo que consideraríamos “maquinista” de no ser porque tiene el calor de la acústica de la sala, pero… ¿De dónde viene esta sincronía perfecta?

Así fue como se descubrió a este trío poderoso llamado Brandt Brauer Frick, por los apellidos de sus tres integrantes: Daniel, Jan y Paul. Sus shows impecables les han ganado una reputación como una de las mejores bandas “nuevas” en vivo de Berlin.

Entre tanto, más que súper estrellas de la música bailable, ellos son tres músicos de conservatorio buscando difuminar las líneas entre la música que les gusta: Con una tenue sencillez, demuestran que se pueden balancear elementos tan atípicos como el jazz o la composición clásica con el techno más purista, sin sonar genérico ni mucho menos intercambiable.

De esta unión tan particular, hablamos con Paul Frick, quien, fumándose un cigarrito desde Berlin, nos platica algunas cosas del origen y trasfondo de este enorme ensamble a lo largo de sus diez años de vida, así como características del periodo previo a una nueva visita a MUTEK MX, esta vez con la colaboración de la Orquesta Filarmónica Mexiquense:

¿Podrías contarme un poco de cómo inició Brandt Brauer Frick?

Empezó en 2008 con unos jóvenes Brandt y Brauer. Ellos ya se conocían de la escuela, habían tenido iniciativas y hacían este otro proyecto llamado Scott, que era algo como un jazz cinemático pero definitivamente tenía algo de influencia del minimal techno. Yo acababa de empezar a hacer música de club y, de hecho, nos descubrimos por MySpace, que hace 10 años era aún una gran cosa. Era algo muy improbable pero finalmente nos escribimos para vernos en persona en Berlín para tomarnos un café, decidimos hacer una sesión y así nació todo.

Sé que tienen trasfondos académicos, pero… ¿al mismo tiempo aman la pista de baile?

Sí, definitivamente estábamos adentrados en la música dance. Yo soy un poco más grande, les llevo 5 años a ellos. Entonces en ese momento yo ya tenía un pasado haciendo música bailable y cuando empezamos a trabajar en nuestro primer álbum, sin duda una parte de nosotros quería que los DJs se pudieran relacionar con nosotros aunque a la vez queríamos ir en otra dirección. Y es cierto que en principio, nuestros primeros gigs eran muy de club, como fiestas de antro.

¿Podrías compartirme algunas de tus inspiraciones?

Hay tantas pero, cuando pienso en eso, creo que todos llevamos diferentes ángulos. Al final de los ‘90, yo vi a The Roots tocar en Berlín y escuchar su banda en vivo fue un shock tan grande para mí; el percibir que los beats repetitivos se podían tocar con tanta alma y en vivo. Eso me introdujo al hip-hop y poco después empecé a tocar teclados y experimenté el gran reto de tocar música repetitiva. Antes era fan del heavy metal y tocaba guitarra [risas]. Pero siendo de Berlín, la capital del techno, era evidente que iba a terminar adentrado en los 4/4. Sólo que siento que me tardé un poco en entrarle y entenderle porque había estudiado composición clásica, pasé muchos años más metido en el avantgarde.

FOT :: Shan Blume

¿Qué hay respecto al momento en el que deciden incorporar un ensamble gigante a Brandt Brauer Frick?

Ese fue sin duda uno de nuestros momentos más importantes. La decisión detrás de hacerlo era que considerábamos que tres personas eran muy pocos elementos para la música que queríamos hacer. Entonces teníamos el sueño de hacer algo más grande, más instrumentación y de lograr un ensamble de hasta diez integrantes.

Sabíamos que teníamos que intentarlo y tratar de organizar a más músicos. Eso terminó siendo muy emocionante porque era un sueño y pura especulación para nosotros. De hecho, hubo un momento en el que no estábamos muy seguros de poder lograrlo pero después fuimos avanzando y fue verdaderamente increíble. En términos de nervios, miedo y emociones, poder expandir el ensamble fue nuestro punto cumbre y al final fue algo muy apreciado por el público.

Cuando componen -además de las colaboraciones acústicas-, ¿piensan en otros productores y remixers?

Definitivamente. Hemos tenido una buena cantidad de músicos productores para hacernos remixes. Pienso en gente como Horror, Inc o en Akufen. Siempre producimos pensando un poco en eso porque somos tres músicos, muy autoproducidos y a la vez con un rango muy variado de gustos hacia los músicos y otros productores.

Otra cosa es que también tuvimos un álbum en el que estuvo presente un mismo cantante y otro anterior que tuvo alrededor de cinco colaboraciones; entonces ahora estamos trabajando en un nuevo álbum que va a ser predominantemente instrumental. Es un cambio significativo.

¿Qué más nos puedes decir de ese nuevo disco?

Pues tiene que ver con que hemos madurado como banda; como podrás imaginar, cuando ya llevas diez años, es como una relación: de pronto, uno quiere sus espacios para hacer otras cosas, entonces Daniel tiene su álbum en solo recién salido (CHANNELS), yo también tengo algo nuevo en solo. Todos nuestros amigos dicen que la música tiene estos distintivos. Nosotros igual hacemos un esfuerzo por mantenernos en buen nivel, y el nuevo disco va a tener toques orquestales.

¿Consideras que hay contrastes entre tocar en su natal Alemania y otros países?

Sí, siempre hay cierta diferencia. Hubo un momento en los inicios en los que estábamos tocando mucho en el Reino Unido y eso nos ayudó a despegar. También hay veces que fuimos varias veces a un país y se va dando algo. Creo que es el caso de Polonia. Ahora los dos países en donde a la gente realmente le gusta más nuestra música y parece siempre crecer son Japón y México, dos de los países más fantásticos para ir a tocar. Debe de ser por algunos canales digitales o algo que hace que explote justo en esos países pero secretamente deseamos que hubiese un punto intermedio paradisiaco entre ellos dos.

¿Están contentos de venir y tocar con una orquesta mexicana?

Sí, va a ser la tercera vez que visitemos y estamos muy emocionados. Hemos tocado a trío y luego buscamos el ensamble, me parece en 2014. Ahora estamos ante la oportunidad de tocar con una orquesta completa y es algo muy especial; estamos trabajando a distancia con Luis Portillo, joven compositor mexicano que escribe arreglos para la orquesta y ha intercambiado con nosotros. También con Rodrigo Macías, que es el conductor y director.

Ellos han sido muy accesibles y estamos preparando algo especial, así es más fácil para nosotros pensar en algo que pueda hacer sonar diez instrumentos o más. Va a haber un ensayo formal con ellos en México antes de la presentación.

FOT :: Paul Frick

Respecto al nuevo álbum u otros proyectos, ¿qué nos puedes decir?

El nuevo disco de Brandt Brauer Frick aún no tiene ni nombre, no estamos ahí aún. Pero puedo contar que yo estoy estrenando un disco solista (Second Yard Botanicals). Considero que es música muy libre y listo para cualquier persona que está abierta algo diferente. Daniel igual, tendrá su nuevo álbum. Estos salieron uno en agosto y otro en octubre, respectivamente. Están disponibles en SoundCloud, Spotify y en vinil.


Sigue a Brandt Brauer Frick en su fanpage y perfiles de Instagram y Twitter, y ¡por ninguna razón te pierdas su actuación en MUTEKMX Edición 15!