“Me pudro dignamente en el lodo porque intento convertirme en el cadáver que mereces”. El viejo y confiable death metal, crudo y sin ataduras de corrección política, está vivo en todo el mundo y, como era de esperarse, Noruega no es la excepción. La frase corresponde al tema “Itika”, regularmente un nombre femenino para la cultura hindú; y a juzgar por la letra, es probable que en la canción sea justo eso, el nombre de una mujer.

TXT:: Luis Jasso

El tema está firmado por Blood Red Throne, legendaria banda con más de 25 años de carrera y ya mero diez discos bajo el brazo, y forma parte de los 10 que componen Imperial congregation, nuevo disco del quinteto que será lanzado por Nuclear Blast el próximo 8 de octubre. Curiosamente, pasó un cuarto de siglo para que ambas fuerzas unieran sus caminos. Hasta ahora, la banda había editado sus materiales con sellos de variados tamaños y alcances, como los holandeses Hammerheart Records, los británicos Earache (que había sido el sello más grande en su carrera), los estadounidenses Sevared Records, los británicos Candlelight (de culto) y el más reciente con los daneses de Mighty Music.

Finalmente, la banda, con un impacto importante en cuanto a seguidores, logró su cometido de enrolarse con el actual sello más grande de metal y lo hizo con un disco que, de acuerdo con el guitarrista Daniel Olaisen, “es nuevo y fresco en el marco de nuestro sonido clásico. Eso fue algo que sentimos desde el momento en que escribimos la primera canción; sabíamos que llegaríamos a un nuevo escalón en cuanto a los arreglos, los riffs, las voces… todo. Estamos muy emocionados de compartir esto con nuestros fans gracias a la cooperación del mejor sello de metal en el mundo”.

Por su lado, “Itika”, “en el contexto del disco nuevo, fue una de las primeras canciones que escribí. Tiene partes rítmicas muy chingonas y algunos solos suenan futuristas. Es una canción que destaca en el álbum porque es como un tema ficticio de amor. Habla de un necrófilo que sufre al tener consigo un sexy cadáver que no le hace caso. Él desea ser lo suficientemente bueno o estar lo suficientemente muerto como para logra su fin”. La temática escandalizará a más de uno. De eso se trata el death metal, de provocar y de existir en un mundo propio de fantasía, similar al que se desarrolla en otros rubros creativos, como el cine y la literatura.