Se acerca el Doom City Fest y en #SangreDeMetal platicamos con Andrew Fidler y Chris Adams, guitarristas de Black Tusk, una banda estadounidense que para efectos de marketing es considerada sludge metal pero que en la práctica, tiene mucho de punk rock. De acuerdo con Andrew, será la tercera vez que toquen en México. “Tocamos una vez en Tijuana (septiembre de 2015) y luego tocamos en algo llamado D-Fest (Acheron D-Fest, febrero 2014 en el Salón Bombay). Éramos nosotros y Toxic Holocaust (además de Black Nector, Lecherous Gaze, Black Overdrive. Intoxxxicated y otros). Esta es nuestra primera vez desde entonces, así que ha pasado algún tiempo”.
Volvamos al punk. Doom City es un festival que abraza el género que le da el nombre, pero también sus derivados. Los músicos no suelen ser fans de que les pregunten cómo describirían su música, y justo por eso vale la pena hacerles la pregunta Andrew opina así: “Diría que somos más una banda de punk metal en estos días. Nos han llamado sludge metal y nosotros decíamos que éramos swamp metal (N de la R. swamp significa pantano) porque la gente no sabía cómo clasificarnos, no encajamos tal cual en el doom, tampoco en el metal tradicional ni en el punk o el stoner, era difícil para los reseñistas. Por eso acuñamos el nombre de swamp metal, porque es fangoso y pesado en algunas partes. Con el tiempo nos volvimos un poco menos fangosos y pero todavía hay partes de metal”. Swamp metal entonces, porque el sonido punk ahí está, pero también están el fuzz, la distorsión y los pasajes lodosos.
En ese punto entró en la charla Chris, que también tiene un punto de vista interesante. “El otro día platicaba con alguien el otro día sobre esto y concluimos que muchas bandas mezclan punk y metal, simplemente se suben a esa línea como si realmente no encajaran en ninguna, es como Motörhead, mezclaba metal con punk, como que ambos géneros van más o menos de la mano”.
Una de las características de Black Tusk es que los cuatro músicos cantan. Es algo similar a lo que hacían los Beatles o Kiss, no son cuatro voces líderes pero todas participan en algún momento. ¿Esto fue planeado o simplemente sucedió? “Es a propósito. Muchas bandas tienen un solo cantante y es la misma voz una y otra vez. Aquí todos podemos cantar y todos tenemos una forma única de hacerlo Así que es como añadir otros instrumentos a tus canciones En esencia, cada persona tiene una voz que complementará ciertas partes de manera específica. Nos gusta mantener las cosas variadas, que no sea lo mismo una y otra vez No quiero decir que tener una sola voz sea algo malo, solo que nosotros no queríamos que una sola persona cantara todo porque a todos nos gusta hacerlo, y añade mucho a nuestro sonido. Además, si alguien se chinga la voz, quedan tres que pueden salir al quite”.
Black Tusk ha trabajado con sellos importantes como Relapse y Season of Mist, pero no necesariamente están anclados a la idea de tener ese apoyo para sobrevivir. “Relapse y Season nos ayudaron mucho, nos pagaron para que fuéramos a los estudios, pagaron las portadas, nos ayudaron a comprar una camioneta para las giras, aunque todo eso fue antes de que el streaming explotara. Estuvimos con Relapse durante 7 años y luego nuestro contrato terminó allí y el jefe de operaciones se fue y nos llevó a Season of Mist y estuvimos allí un tiempo, pero ya no. Probablemente haremos nuestro propio sello discográfico u trabajaremos con otro más pequeño para cualquiera que sea que sea el próximo paso que demos en ese sentido, porque la industria ha cambiado. Además ahora tenemos un pequeño estudio así que grabar es mucho más fácil, tenemos un lugar donde podemos configurar todo y grabar a nuestro ritmo, no tenemos que meterlo todo en una sesión de 10 días”.
El cuarteto viene de una pequeña ciudad llamada Savannah, en el estado de Georgia. No es el lugar que todo mundo tiene en mente cuando piensa en Estados Unidos y su escena metalera. Entonces, ¿cómo son las cosas por allá? “Savannah es una pequeña ciudad universitaria, tiene el estilo de vida transitorio de estudiantes que vienen, están aquí un par de años y siguen adelante. Eso significa que todo el tiempo hay bandas nuevas que desaparecen poco después. Luego, al ser una ciudad universitaria, hay muchos jóvenes, pero como que todo se mueve en ciclos de 30 años, ya sabes, los 80 y 90 fueron grandes hace 10 años y ahora los 2000 están volviendo y de pronto se ponen de moda Creed y esas cosas, es como ¿qué demonios está pasando?”. Interesante opinión porque, efectivamente, en una ciudad de corte universitario es menos probable echar raíces, la gente va de paso nada más.
Black Tusk regresa a México para presentarse en el Doom City Fest, el próximo 24 de mayo, en el Sangriento. Hay boletos disponibles en Passline. Estarán también Bongzilla, Conan, Dopethrone, Majestic Downfall y Vinnum, Sabbathi, entre otros. ¡Altamente recomendable!
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