La avenida Cuauhtémoc es una calle ruidosa, como la ciudad misma. Muchos puestos de comida, venta de libros y ropa. A un lado, la colonia Roma, y al otro, la Doctores, con el epicentro mundial de la lucha libre, el Arena México. En la esquina de esa calle, uno de esos puestos borró las dos primeras letras del rotulado de “tacos”, y ahora ofrece “discos”. Un lugar donde los viniles reemplazaron a las tortillas. Ahí nos recibe Julián Huerta, quien abrió Basuritas Discos, espacio no convencional para la música. Luego de años comprando discos, se pasó al otro lado del mostrador. 

TXT:: Juan San Cristóbal Lizama

Julián ha investigado sobre música mexicana, desde grabaciones en la calle, fiestas tradicionales, o discos antiguos; canciones que se ha encontrado en los tianguis. Julián es de San Juan de Aragón, un barrio conocido por los sonideros, por lo que no fue difícil que sea música lo que corre por sus venas. “Aragón es un lugar donde todo es con música, sonido y hasta competencia de quién suena más fuerte. La gente sale a tomarse la calle para ganarse la vida, para vender en los tianguis, para comprar en los mercados, es algo que pasa en distintas partes, donde se toma la calle para existir, para comer, es una cultura que representa la Ciudad de México”, explica.

Ahí comenzó a comprar casetes. De los primeros, señala a Eskorbuto o Pantera, pero el inicio de todo fue Valedores Juveniles, el debut de El Haragán y Compañía, la banda de Luis Álvarez: “Preferí siempre el rock. Me pareció lo más elevado, lo que me hacía sentir libre, es una sensación que hasta hoy me identifica”. De esos primeros discos, el más especial es un triple vinilo de Dámaso Pérez Prado (“es de mis favoritos, y todavía lo tengo”), pero de sonido tropical hablaremos más adelante.basuritas-discos-julian-huerta-colonia-doctoresAhora Julián se la sabe, y hasta tiene una rutina semanal de tianguis: “El del martes está en la colonia Campestre Aragón, donde empieza Netzahualcóyotl, es el tianguis donde más disfruto ir, por la comida y la gente. El miércoles, en Ecatepec, hay dos tianguis. El jueves, en metro Olímpica, hay de todo. Y hace pocos años hicieron una ciclopista en el metro Ecatepec, y los sábados mucha gente se pone a vender cosas. Otro tianguis legendario es el de San Felipe, el domingo, que muchos consideran el mercado más grande de América Latina”.

El norte es punk, y Julián lo recuerda. “Había un lugar en mi barrio llamado Rock Center, y ahí tocaba Juan Hernández, un guitarrista blues. Yo iba a escuchar la música desde afuera, él hizo las guitarras de ‘San Felipe es punk’, escrita por Merced Belén, quien editó un 7” con esa canción y en el lado B ‘Es delito ser punk’”. Y siendo el rock una religión, rápido llegó a la catedral: “Creo que todos tuvimos curiosidad por el Chopo, que te deja impactado. Luego vas todos los sábados, empiezas a ahorrar para comprarte casetes, había muchos personajes que todavía trabajan ahí. A quien le compré muchos discos es a “El Tío”, otro personaje que ya no está es el Tajobase, y a Ramón que es de los fundadores. También me gustaba ir a la parte de atrás donde están los punks, los fanzines, música barata, y amigos como Hardcorín, el Bam Bam, Manuel Álvarez, el Awifi…”.basuritas-discos-julian-huerta-colonia-doctoresTanta música derivó en armar bandas. A inicios de siglo, comenzó a tocar en Espectroplasma. También fue parte de Sonido Gallo Negro, pero hay un disco especial de esa época: “Supurada súbita (2003) es un disco de Tokyo Eye, un proyecto influenciado por John Zorn y Boredoms. Grabamos un solo disco, pero siempre lo recuerdo”. Hoy Julián toca en La Redada, sus integrantes vienen de otras bandas, y hay un ritmo especial en este grupo: “Ya veníamos de vuelta con esta desilusión de cómo se mueve la economía de la música. No queremos tener un manager, no queremos funcionar como lo hacen las bandas convencionales, donde tu decisión no importa y debes seguir lo que dice el sello”.

¿Cómo es tu relación con la música, luego de ese recorrido?

Hoy da la impresión de que es normal aspirar al éxito, sacar discos, estar en los medios, pero es una creación de necesidades desde la industria, no es esencial a la música, sino un negocio alrededor. Hoy se da por sentado lo del éxito, pero es una idea instalada por la industria del capital, que hoy está en su apogeo, con la gente persiguiendo popularidad, likes, y el nivel de la música es triste, el canon estético es pobre. Entonces lo interesante es darse cuenta y hacer algo al respecto.basuritas-discos-julian-huerta-colonia-doctoresY en esa idea, ¿qué significa vender discos en un puesto de tacos?
Esto surge para tomarse la calle, hoy se vive mucho control de la vida cotidiana, y la calle es un espacio para provocar cosas. Más que vender discos, queremos ser un espacio de encuentros. Toda esta música no son discos nuevos, son hallazgos de tianguis, y nos parece adecuado un espacio así, donde cualquiera pueda acercarse, mirar, y no caer en ese rollo de ser una tienda con discos inaccesibles. No creo que a las disquerías les interese la música que vendemos. basuritas-discos-julian-huerta-colonia-doctoresEste espacio es forjado junto a Fernando Caridi, Carlos Icaza (Tropicaza) y el viejo Morelos. Estos dos últimos también son DJ´s de vasta experiencia, lo que asegura un catálogo impredecible. “A veces me he encontrado disquerías que ni siquiera te dejan tocar los discos, vienen a hacer un mercado de la música. Creo que es una de las razones por las que surge el changarro, en nuestra necesidad de vender discos, pero de otra forma.

¿Cuánto ha cambiado tu percepción de los discos, al otro lado del mostrador?

El otro día pasó una señora que vendía flores, junto a su hijo de 8 años. Ella le decía al niño “así era la música antes”. Estaba el disco de Odisea Burbujas, lo pusimos y ella se puso a cantar. Esto fue una iluminación, es justo por eso que estamos aquí, tratando de hacer más amena la vida de las personas que pasan, que se ponen a bailar en la calle. Y eso es más interesante que una disquería con vinilos nuevos o con eso del Record Store Day, no siento que haya valor en la música ahí. Entonces el Changarro es eso, es una conversación alrededor de la música.

*Este sábado 14 de agosto, a las 14:00 hrs., Basuritas Discos (Dr. Lavista esquina con Cuauhtémoc, a unos pasos de Metrobús Cuauhtémoc) presentará una sesión de dibujo por parte del Club Atlético de Dibujar MX. Asiste, toma la calle con cubreboca.  

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