El Drácula que nadie podrá olvidar.

No cabe duda de que el Conde Drácula es uno de los personajes más emblemáticos de la cultura popular.

Sin embargo, existe una representación en particular que hizo que las nuevas generaciones albergaran en sus corazones un profundo ánimo de inquietud.

A continuación, te ofrecemos diez datos acerca de la increíble interpretación de Francis Ford Coppola del clásico Drácula.

Gary Oldman practicó con un experto para que le enseñara a bajar su voz una octava para poder sonar más macabro.

-El grito desgarrador que se escucha cuando Gary Oldman apuñala la cruz al inicio de la cinta no proviene de él, sino del vocalista de The Cramps, Lux Interior.

-Durante la escena en la que Drácua afeita a Jonathan, las paredes del set literalmente fueron reducidas mediante personas que las levantaban para reacomodarlas. Esto con el fin de crear una sensación de incomodidad.

Gary Oldaman estaba sumamente borracho cuando se grabó la escena en la que lame la sangre de Jonathan de una navaja.

Gary Oldman sufrió una terrible alergia al látex utilizado durante sus caracterizaciones más monstruosas. Tuvo que ser reemplazado por un doble.

-Originalmente, Johnny Deep debió de haber interpretado a Jonathan Harker.

-Según Coppola, la elección de Keanu Reeves para el protagónico se debió al atractivo que en aquel entonces el actor despertaba entre las chicas.

-Tras ver la caracterización de Lucy como vampireza, la niña quien aparece en la escena de la cripta estaba genuinamente aterrorizada. Al equipo le costó casi una hora convencer a la pequeña de regresar para terminar de rodar la secuencia.

-En un intento por darle más dramatismo a las escena, Francis Ford Coppola le gritó “puta” a Winona Ryder durante la secuencia en la que  Van Helsing atrapa a Mina siendo seducida por Drácula.

Francis For Coppola hizo que su equipo de efectos especiales consultara a un mago profesional para darle mayor realismo a las secuencias.

Imagen de portada: Sensacine.com