TXT: Toño Quintanar

Scott Pilgrim vs. The World es un clásico inmediato de nuestra generación; misma situación que se debe en gran medida a esa precisión descaradamente surrealista con la que Edgar Wright logró capturar la estética de la novela original de Brian Lee O’Malley para expandirla mediante una serie de cautivadoras experimentaciones audiovisuales.

Ingredientes decididamente intensos como son el amor, la música y la cultura popular se fusionan de forma intrincada para ofrecernos un auténtico viaje sensorial repleto de fantasía y acción.

A continuación, una lista con diez increíbles datos acerca de esta excelente cinta:

-Mary Elizabeth Winstead realmente memorizó todos los tipos de té que su personaje menciona en la cinta. La actriz se negó rotundamente a leerlos en una lámina.

-Beck fue el encargado de componer la música de Sex Bob-Omb.

-Durante el proceso de edición, Edgar Wright le mostró un extracto de la cinta a Quentin Tarantino, Jason Reitman y Kevin Smith. Los tres se mostraron sumamente complacidos.

-Los colores de cabello que Ramona usa a lo largo de la cinta coinciden con los de las tres diosas de Legend of Zelda (Din, Nayru y Farore).

-Todas las bateristas de las bandas son chicas. Al mismo tiempo, todos los bajistas tocan con plumilla.

-La banda Crash and the Boys debe su nombre a un juego de Nintendo llamado de la misma manera.

-Al principio de la cinta podemos ver a Sex Bob-Omb ensayando con unos amplificadores que rezan “Lame Brand”. Después, cuando están tocando en el Chaos Theater, su equipo dice “Sweet Brand”, en alusión al patrocinio de Gideon Graves.

-Kim Pine (Alison Pill) sólo parpadea una vez durante toda la cinta.

-La canción que suena después de que Scott rompe con Knives en la tienda de discos es una versión instrumental de “Anthems for a 17 Year Old Girl”, de Broken Social Scene.

-Durante la escena de los gemelos Katayanagi, los amplificadores de éstos llegan hasta el nivel de volumen once. Una clara alusión a Spinal Tap.

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