Pronunciar el nombre de Stephen King es conjurar todo un universo macabro.

La influencia que este increíble autor le ha regalado a la cultura contemporánea es algo invaluable y, a continuación, queremos rendirle un pequeño homenaje con esta lista de diez interesantes datos.

Stephen King es un gran fan de The Ramones.

-Al principio It iba a ser un troll y no un payaso.

-El personaje favorito de King es Annie Wilkes de Misery. El escritor afirma que le encanta la profundidad y la simpatía que este siniestro personaje es capaz de despertar.

King aseguró en cierta ocasión que la adaptación fílmica de Carrie le parece muy superior a la novela original.

-Hay una leyenda urbana que cuenta que, durante el rodaje de El Resplandor, Stanley Kubrick telefoneó a King a las 3 de la mañana para preguntarle si “creía en Dios”.

-Durante el rodaje de Cujo, King declaró que la novela original en la que fue inspirado dicho filme fue escrita en una época en la que estaba sumido en el alcoholismo y las adicciones. El escritor asevera que, debido a dicha situación, hay varias partes del libro que no recuerda haber escrito.

-La inspiración para El Misterio de Salems Lot llegó después de que King leyera Drácula en la universidad.

-Durante el rodaje de Creepshow (1982) Stephen King acostumbraba llevar al set a su hijo, Joe. En uno de los descansos, padre e hijo fueron a comer a un McDonalds cercano. El chico iba cubierto con sangre falsa que había tomado del set. Cuando los vieron llegar al restaurante, una de las chicas del mostrador llamó a la policía y King estuvo a punto de ser arrestado. La sangre se veía muy real.

-Durante el Rodaje de The Green Mile, Stephen King pidió que lo amarraran a la silla eléctrica para ver “qué se sentía”. El escritor afirmó sentir una gran angustia y pidió casi inmediatamente que lo liberaran.

-La novela The Shawshank Redemption tiene múltiples similitudes con un texto de León Tolstoi titulado Dios ve la verdad, pero espera. En ambas historias un hombre es condenado por crímenes que no cometió.

Imagen de portada: Consequence of Sound.