A través de experiencias interactivas y piezas históricas emblemáticas, como la corona de oro del rey Muryeong y el Gran Incensario de Bronce de Baekje, la exposición ofrece una aproximación integral a este legado. Asimismo, explora no solo sus valores históricos y estéticos, sino también sus resonancias con la cultura mexicana, así como las posibilidades de intercambio, investigación conjunta y vinculación entre patrimonio y tecnología en el contexto contemporáneo.
TXT: Carolina González Alvarado
En el marco de la exposición Baekje: La luz en la eternidad, se realizó la siguiente entrevista con Jung Kyuyun, director del Baekje World Heritage.
• ¿Qué representa para ustedes presentar la exposición “Baekje: La luz en la eternidad” en México, y qué tipo de diálogo cultural buscan propiciar con el público mexicano?
Esta exposición tiene un significado especial, ya que es la primera vez que se presentan de manera integral los diecisiete sitios de Patrimonio Mundial de Corea en el extranjero. Con el objetivo de dar a conocer la historia y la cultura coreana al público mexicano, se han seleccionado ocho patrimonios del periodo Baejke para exhibirse desde el otro lado del mundo en México, a fin de que el público mexicano también pueda conocer nuestra historia.

• La cultura de Baekje floreció hace más de 1400 años; ¿qué elementos consideran que pueden resonar especialmente con las sensibilidades culturales del México contemporáneo?
Los valores fundamentales del Patrimonio Mundial incluyen la internacionalidad, la apertura, la arquitectura y la cultura budista. México es también un país caracterizado por su apertura y vocación internacional, por lo que consideramos que estos valores resuenan entre ambas culturas.
• Al traer piezas emblemáticas como el Incensario de Bronce Dorado, así como experiencias interactivas, ¿cómo plantean transmitir la esencia de Baekje a una audiencia que se aproxima por primera vez a esta tradición histórica?
Para esta exposición se ha concebido un diseño que integra el aprendizaje profundo con la experiencia interactiva, permitiendo a los visitantes comprender y reforzar los contenidos de manera continua. Asimismo, se busca ofrecer la oportunidad de experimentar directamente la destacada tecnología artesanal de Baekje.

• ¿Qué papel juegan iniciativas como esta exposición en la construcción de vínculos culturales entre Corea y México?
Corea y México comparten el hecho de ser países con una larga historia. Asimismo, presentan similitudes en sus tradiciones artesanales, danzas tradicionales, herencia comercial y en la abundancia de sitios patrimoniales. Sobre todo, consideramos que existe un importante punto en común en el orgullo y el respeto por la propia historia.
• Desde su perspectiva, ¿qué puede descubrir el público sobre la identidad, la espiritualidad o la vida cotidiana de Baekje a través de esta muestra?
A través de esta exposición se busca dar a conocer la existencia histórica del Reino de Baekje. Asimismo, se pretende destacar su papel como un relevante centro de intercambio internacional entre China y Japón en Asia Oriental.
• ¿Qué decisiones curatoriales fueron clave para adaptar la exposición al contexto mexicano, especialmente en términos de narrativa y experiencia?
Uno de los motivos para realizar esta exposición en México se vincula con una experiencia personal: hace veinte años visité el país y me encantó. A partir de ello, surgió el interés de dar a conocer aquí también nuestra tradición. Asimismo, los gratos recuerdos de esa visita evocan numerosas experiencias positivas, lo que motivó el deseo de generar una oportunidad para que el público mexicano pueda conocer nuestra historia.

• La muestra combina artefactos históricos con recursos multimedia e interactivos; ¿cómo dialogan estos lenguajes para acercar una cultura antigua a audiencias contemporáneas en México?
Corea es un país altamente desarrollado en términos de patrimonio cultural en combinación con la tecnología digital. Destaca por integrar el patrimonio cultural con tecnologías de vanguardia, como la inteligencia artificial. A través de esta oportunidad, esperamos que estas tecnologías puedan combinarse con el patrimonio cultural mexicano para seguir desarrollándose y ser objeto de investigación conjunta.
• Finalmente, desde su perspectiva, ¿qué hace única a la cultura de Baekje dentro del patrimonio coreano, y cómo esperan transmitir esa singularidad en este contexto internacional?
La cultura de Baekje fue una cultura con un alto nivel tecnológico en metalurgia. A través de esta exposición, se busca resaltar el valor de dichas tecnologías y fomentar un desarrollo cultural diferenciado mediante el intercambio internacional.
La exposición Baekje: La luz en la eternidad puede visitarse del 24 de abril al 31 de julio en la Sala de Exposiciones del Centro Cultural Coreano, en la Ciudad de México , Temístocles 122, Colonia Polanco. Entrada Libre.








