Tras debutar con su álbum homónimo en 2023, Astronomía Interior regresa con Hélices (Universal Music, 2025), un trabajo producido por el legendario Phil Vinall (Pulp, Kinky, Enjambre, Radiohead) y Yamil Rezc (Titán), un segundo disco que reafirma una identidad sonora mientras expande su campo gravitacional. Formado por Jesús Báez y Ángel Mosqueda (componentes de Zoé), el proyecto se aleja de las estructuras del rock tradicional para explorar terrenos más libres, electrónicos y melódicamente introspectivos. En esta nueva entrega, el grupo abre la puerta a colaboraciones significativas como la del baterista Rodrigo Guardiola —también parte de Zoé—, quien suma su toque rítmico en la atmosférica “Siento la noche“.
Con Hélices, Astronomía Interior no solo da continuidad a su búsqueda, sino que consolida su postura como una de las propuestas más audaces surgidas del corazón de una banda que sigue mutando y confirmando el talento.
Suele decirse que las bandas tienen toda la vida para escribir su primer disco y nada de tiempo para hacer el segundo. En el caso de Astronomía Interior —con el extenso background musical que tienen—, ¿qué tan difícil fue la transición hacia Hélices?
Jesús. Cuando creamos el proyecto decidimos que todo giraría en torno a experimentar. Veníamos de dinámicas muy establecidas en Zoé y romper con esos roles y replantearnos como músicos fue un reto, pero también una liberación creativa. Aquí ambos hacemos de todo, hasta establecimos ciertas reglas para abordar las canciones y no repetir fórmulas. Es difícil crear un sonido propio desde cero, pero justo eso lo vuelve emocionante. Nos hace muy felices tener este espacio que nos permite explorar inquietudes que una banda de rock a veces limita. Incluso pasar de hacer coros a cantar cambia la postura frente al micrófono. Todo eso ha sido enriquecedor.
El arte del disco es muy llamativo. Las alas de insecto en la portada evocan fuerza natural, dirección, movimiento… ¿Era esa la intención?
Ángel. Totalmente. Ahí está la respuesta. Las alas de la libélula representan justo eso: las hélices de la naturaleza. Es un guiño a cómo, a pesar de toda la tecnología que hayamos creado, la naturaleza sigue siendo una fuerza superior, misteriosa, que escapa de nuestro control. Para nosotros, ese vínculo entre lo humano y lo natural —incluso en cómo concebimos el amor— fue clave. Hay un amor que nace de lo que hemos construido como sociedad, pero también hay otro que simplemente es, que se manifiesta desde lo natural. La portada apunta hacia ese cruce.
Hélices cuenta con Rodrigo Guardiola en “Siento la noche”. ¿Cómo se dio esa colaboración y qué significó integrarlo a este nuevo terreno tan personal?
Jesús. El disco representa una evolución. Ahora, tenemos nuestro estilo más definido, nos permitimos integrar instrumentos acústicos y texturas distintas. Rodrigo es un baterista extraordinario y trabajar con él fue muy natural. Nos entendemos perfecto, sabe leer una canción y proponer patrones increíbles. Además, su sonido —muy vintage— aporta mucho. En el primer disco usamos más loops y cajas de ritmo, pero en este segundo, con Rodrigo y Phil Vinall como productor, la cosa tomó un rumbo distinto. Es un proyecto libre donde todo se vale y nadie compite con nadie.
Justamente Phil ha sido un pilar en muchas de sus producciones. Aquí también entra Yamil Rezc. ¿Cómo fue trabajar con estas dos figuras que si bien tienen estilos diferentes parecen complementarse extraordinariamente?
Ángel. Con Phil hemos trabajado más de 20 años. Es como un maestro para nosotros, se mete a fondo, aporta mucho más allá de lo técnico. Nos conoce tan bien que sabe exactamente qué pedirle a cada quien. Es casi una extensión de la banda.
Jesús: Yamil es otro gran amigo y aliado. También ha trabajado con Phil en varios proyectos y tiene una visión distinta, pero complementaria. Lo interesante es que ninguno de los dos impone, todo se da desde el juego, la exploración. Si algo se traba, lo destraban con creatividad. Nos gusta que la producción sea lúdica. Ambos entienden que el proceso también debe disfrutarse, y eso se siente en el resultado final.
La sensación que transmite el disco es la de un colectivo en expansión. Y me atrevo a decirlo con respeto: este proyecto tiene el potencial de convertirse en un supergrupo. ¿Se imaginan abriéndolo a más colaboraciones permanentes?
Jesús: La verdad, sí. Astronomía Interior podría ser hasta un taller musical. Empezamos Ángel y yo, luego se sumaron José, Bernie Palau, Phil, y ahora José Miguel en vivo. Nos gustan proyectos como LCD Soundsystem o Gorillaz, donde hay libertad y diversión, donde los músicos se juntan a pasársela bien y a crear sin presiones. Si eso se traduce en una especie de supergrupo, pues adelante. Lo importante es que siga siendo un espacio libre.
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