Pintaba desde el principio que la pandemia desembocaría en la persecución del no vacunado. En la sociedad eufemística, construida sobre epígrafes, “anti vacuna” es un spotlight irresistible, tanto para los que se acunan en el gesto de rebeldía que sienten encontrar gracias a una verdad solo entendida, cual epifanía, por ellos, como los que por fin tienen un chivo expiatorio para tanto mal.

Francia es el país que parece estar más decidido a marginar socialmente a los no vacunados. La nación que proclamó a la Diosa Razón y en su nombre degolló a los que creían en al mas allá. Desde agosto, sin vacuna inoculada en tu cuerpo, no entras en los cafés de Paris, ni viajas en los trenes por sus campiñas, y desde ya no vas a un concierto.

NY y California aprietan con supensión de sueldos a sus empleados públicos. Empresas como Google y Walmart, la mayor empleadora del mundo, han tomado la misma senda de obligar a sus trabajadores a vacunarse. En Italia, Alemania, Australia, Israel las medidas para hacer la vacunación ineludible avanzan.

Los datos para tomar estas decisiones coercitivas son evidentes. Israel pasó de tener vacunado al 50% de la población en abril a apenas el 61% en julio. El motivo es la masa poblacional anti vacuna conformada allí en gran medida por parte de la minoría árabe y la mayoría los ultra ortodoxos. Esta coincidencia de enemigos irreconciliables no es extraña. Si de algo se nutre el movimiento anti vacuna, sea formalizado o simples individuos con dudas, es del saber místico y valores ancestrales.

El mundo visto desde las creencias arcanas o desde el empirismo científico.

En México los que se resisten a vacunarse están conformados, además de por individuos con dudas, por grupúsculos burgueses new age, con sede en los insoportables temazcales de Tepoztlán, y las señoras de la limpieza de iglesias neo cristianas que mandan a sus feligreses a no interferir en la voluntad divina. Ambos ejércitos de propagadores acechan en las casas como las polillas a la ropa.

No solo dos corrientes, la mística y la científica, han tomado las riendas del debate sobre la vacunación. La polarización política influye en la decisión de vacunarse o no. Un  informe del Centro de Datos Sociales de la Universidad de Maryland muestra que un  porcentaje de los chilenos, donde gobierna la derecha, tienden a no vacunarse por desconfiar de su gobierno, mismo tendencia que en Argentina, solo que este caso se invierte el orden ideológico, son los de derechas los que desconfían del gobierno argentino de izquierdas.

En el momento de tomar decisiones de calado individual y social, como es vacunarse, interfieren la ideología, las creencias religiosas, las frustraciones, la presión grupal, las y micro realidades virtuales…y para muchos pesan más que la evidencia científica y la memoria histórica.

Predomina entre los que se resisten a vacunarse la creencia de un complot generalizado y planetario. Una desconfianza a los efectos secundarios de unas vacunas implementadas a toda velocidad por la urgencia sanitaria tras las que se oculta un, innegable, gran negocio farmacéutico. Solo el tiempo dirá, o no, si este contubernio del mal es real, si la FDA de EEUU, la UME de la UE, COFEPRIS de México, ANMAT de Argentina, TGA de Australia, DINAMED de Bolivia, CCOHTA de Canadá, MPA de Suecia y las demás agencias reguladoras de medicamentos del mundo conformadas han caído bajo el supuesto sistémico influjo de maletines de los visitadores de las farmacéuticas, provocando con ello un futuro distópico propio de Hoolywood, o simplemente las vacunas son seguras y eficaces y hemos visto todos demasiadas películas y sido alcanzados vía virtual por demasiad@s mamarrach@s.

La agencia de Uganda, es la NDA, país donde según Reuters la pandemia del Covid 19 ha dejado 93,,282 contagios y 2632 muertes relacionadas con el covid. Uganda es, según el Instituto de Investigación Económica de la Universidad de Harvard, el país con más densidad de culturas de todo el mundo y desde 1987, la Organización Nacional de Uganda para la Investigación en Salud (UNHRO) entrega licencias a sus curanderos pues con su medicina tradicional han logrado luchar contra muchas de sus enfermedades. En Kampala, capital del país se acaba de publicar el EP de Mezi titulado Impazamo, digitalismo ancestral y tan tranquilos, vacunas y cacerolas contra los malos espíritus.

No cabe duda de la avaricia de las farmacéuticas, de la del sistema de mercado en general. Pfizer y Moderna suben el precio de las vacunas para la Unión Europea ya que sus anti víricos han resultado mas eficaces contra el Covid que los de otras marcas. Según apunta un análisis publicado este domingo en The Financial Times, una dosis de Pfizer pasará de costar 15.50 a 19.50 euros y una dosis de Moderna pasará de los 19 a 21 euros.

Los contratos de los países con las farmacéuticas son un misterio mas de esta pandemia, ¿qué sería del capital sin la confidencialidad? People’s Vaccine denunció que Pfizer y Moderna han ganado “41,000 millones de dólares de más sobre el coste de producción de sus vacunas”. El propio presidente de México, Andrés Manuel López Obrador declaró hace unos días que antes de vacunar a los niños se consultará a los distintos comités científicos pues las farmacéuticas están presionando para vacunar a todo el que tenga un brazo, quieren dar “jeringazos”, dijo el mandatario.

Hace unos meses el Dr Yeadon, ex vice presidente de Pfizer advirtió del deseo de las farmacéuticas de extender la vacunación más allá de las dos dosis que Yeadon consideraba necesarias y suficientes. El científico advertía del pasaporte de vacunación, un hecho ya incuestionable, y de un mundo bajo un plan de exterminio y control. Por supuesto en la larga entrevista hay una mención a Dios y su buen trabajo a la hora de crear nuestro sistema inmunológico que ahora será trastocado por artificios científicos y complots de película de Bond. La entrevista con Yaedon fue propagada por la fanpage chilena Dios vida y Haddaway Disidente. En Twitter la primera publicación al respecto se difundió desde la cuenta @Bruce_Rambo ubicada en Guayaquil, Ecuador. Además, en algunas páginas web como Agencia Católica de Noticias de México (https://acnweb.com.mx) y Bibliatodo (www.bibliatodo.com). Las huestes de Belcebú acechan en formas de vacunas el buen hacer divino.

Con todo este caos informativo y vital rodando entre frustraciones, miedos y restricciones de movimientos, tomar una decisión sobre si vacunarse o no parece difícil, aunque probablemente si mañana Pfizer anunciará una vacuna contra todo tipo de contagio vía sexual que nos permitiese fornicar sin preocupaciones, los anti vacunas se fragmentarían, los new age pondrían el brazo, o lo que hiciese falta, y los ecuménicos gritarían como pastores del salvaje oeste en un prostibulo  ante la evidencia del triunfo del maligno. Unos y otros olvidan que la vacunacion, datos pre pandémicos, es la medida de salud pública que más vidas salva después del agua potable, tres millones de personas al año según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y que las vacunas lograron erradicar la viruela en 1980, por no mencionar que desde hace décadas existen en la mayoría de los países del mundo las vacunas obligatorias de sarampión, paperas, rubéola tuberculosis, hepatitis B, difteria, tétanos, tos ferina, poliomielitis, Haemophilus influenzae tipo b, neumococos…

Y a pesar de tanta vacuna en nuestras vidas hace tanto tiempo si algo queda claro de la especie humana es el descontrol generalizado.