En el fútbol, hace algunos años se popularizó un cántico para apoyar a la Selección Nacional que decía “sí se puede”. Una frase que representa parte del espíritu solidario del mexicano, ese que trístemente en el metal se pierde debido al mayor de los males que tenemos como raza: el malinchismo. Ánima Tempo es una banda que a estas alturas difícilmente necesita presentación; su mayor pecado: editar música nueva le toma una eternidad. Pero cuando lo hace, el mundo retumba.

TXT:: Luis Jasso

Ánima Tempo ha conquistado Europa (con presentaciones en clubes de varios países y en festivales como Prog Power y Euroblast), logrado una gira con boletaje agotado en Japón (en tres ocasiones han pisado dicha tierra), conseguido éxito en Costa Rica y, por supuesto, recorrido los circuitos que alimentan la escena mexicana; desde shows en bares hasta festivales como Hell and Heaven. Además, el grupo es parte fundamental de la existencia de los festivales Veerkamp Metal Fest y Az-Tech Metal Fest. Vaya, que el grupo es ejemplo de ese cántico: “sí se puede”.

Entonces, la parte en vivo está cubierta, es una banda talentosa que trabaja duro, toca constantemente y se preocupa por un concepto un poco relegado en México: la profesionalización; pero que ofrece música nueva a cuentagotas. Eso sí, cuando lo hace, el mundo pone atención. Justo el caso de su sencillo más reciente, “The infinite eye”, que presume la colaboración del guitarrista japonés Yosei Wada, de la banda Crisis Slave.

La evolución y madurez musical que muestra Ánima Tempo ya no sorprende. Y esto no es un juicio peyorativo; que los músicos logren un tema tan completo no es novedad. La banda cabe en los terrenos del djent y el prog metal (en el pasado, incluso lo hizo en los del death melódico). En ese sentido, “The infinite eye” podría equipararse con un platillo exótico que trata de entenderse a simple vista cuando en realidad lo más fácil es probar un bocado y dejar que los condimentos fluyan en el paladar.

Tal vez todo lo escrito sea demasiada retórica para decir que, una vez más, Ánima Tempo ha logrado un gran tema. Ojalá el día en que llegue su segundo larga duración no esté muy lejos (hay rumores de que podría suceder hacia finales de este 2021) porque es el tipo de banda que hace falta apreciar y difundir en México. ¡Altamente recomendable!