Leo la prensa poco después de darle las primeras vueltas a Por la hierba, el cuarto álbum de Ángel Stanich, y mientras transcurre de “Carretera o trueno” -que abre- a “Por la huerba”-que lo Cierra- me parece acertado y desmadroso que le llamen El cantautor lisérgico, porque a fin de cuentas es un tipo tan peculiar al que le calza bien el mote, aunque esta vez cada vez tenga menos de cantautor.
TXT:: Juan Carlos Hidalgo
Y es que en el tiempo que transcurrió antes de encarar la creación de este disco atravesó un fuerte estado de ansiedad, que luego se combinó con lo que él mismo llamó “cierto desencanto vital”; el asunto es que fue a terapia y derivado de ello aceleró el proceso de composición de un siguiente disco, tomando en cuenta que se dice una persona muy perfeccionista.
Luego entonces no hay casi guitarra sola, sino que esta vez buscó el sonido de una full band en toda regla y con la marcada influencia de The War on Drugs -muy notable- y de Bruce Springsteen -en otros pasajes- Y en este marco también cambió el proceso de trabajo.
Ángel Stanich da cuenta que se decantó por Juan Torán como coproductor y que juntos fueron trabajando durante más de un año con mucha constancia; la extraña pareja fue detallando pieza por pieza y cuando ya tenían en claro la instrumentación requerida era cuando convocaban al resto de ejecutantes para grabar el arreglo definitivo.
Y es entonces que Por la hierba nos instala ante una version inédita del artista nacido en Santander y que una vez más nos reitera lo mucho que le gusta Franco Battiato en “Poquita fe”, que es la segunda canción del disco y en la que reina la caja de ritmos; toda una sorpresa new wave, que es antecedida por “Carretera o trueno”, que muestra su versión indie rock y que además cuenta con la presencia de Anni B. Sweet para agregarle impacto.
Mucho ha trabajado Stanich con las estructuras para oxigenar su propuesta, lo que se mantiene es una gran imaginería en las letras, que se nutren mucho de la cultura popular y es por ello que puede aludir a series como Los Simpson y figuras que van de David Lynch a Lamine Yamal.
Pero el momento de mayor sorpresa llega con “Una bachata nueva”, en la que menciona a su adorada Siboney, cita a la película Carlito´s Way y se regodea en una especie de homenaje a Juan Luis Guerra -no podía ser de otra manera- para rematar dándose un rol por Progreso, Yucatán. Aquí no hay desplantes kitsch, sino un reconocimiento a un género que ha sido hecho menos durante muchos años.
Por las canciones ya mencionadas y agregados como “La casa Negra”, debo decir que me quedo con la percepción de que Por la hierba es un disco de crecimiento para su autor, una experiencia muy disfrutable, pero sobre todo una obra que permite reivindicar que los álbumes no tienen que ser perfectos para convertirse en algo destacado y notable.
Ángel Stanich no desea tomar el gran highway de la música… él prefiere meterse en los caminos secundarios y acelerar Por la hierba… para encontrar fruta caída de los árboles, tal como cuenta en “Súper gris, un medio tiempo que hace lucir sus facultades compositivas y que nos hace acordar de otro gran excéntrico como lo es Remate… aquí incluso puede hacer una especulación socio-política con mención incluida a Melania Trump.
Es así como transcurre un rompecabezas en el que cabe tanto Violeta Parra como el cineasta Francois Truffaut… 9 canciones que abren el espectro del indie español y que abonan a una narrativa que el propio músico describe como: “Historias de vidas descarriadas, desviadas, o que simplemente han parado en el verde a preguntarse: ¿Qué estoy haciendo con mi vida?”.
También te puede interesar: Cabaret de Galaxias #66: “cocaína & lexapro”… Robbie Williams y Morrissey






