Cuatro millones de personas pendientes de cómo Juanpi decide si le conoce más su hermano o su hermana, mientras dos millones observan a Ibai testar el nuevo game balompédico. Al tiempo, tres millones miran al perro Jiff Pom, el más rápido del mundo sobre dos patas, ejecutar un nuevo baile. Varios otros millones de seres humanos dedican su atención a Arisfha, a Nisha y a Ghilmer que demuestran sus habilidades en la sincronización de labios.

La rivalidad de cabriolas y monerías entre estrellas de las redes sociales tienen un elemento común, sucede mayoritariamente en habitaciones, mismo espacio desde el que les observan sus seguidores.

La habitación de los niños, adolescentes y jóvenes ya no son un refugio para soñar con viajar al lado de los hijos de Ra, con galaxias o callejones por explorar, lugar para “volar sobre naves de cartón”, para desear playas y mares, desde el que “descubrir otra civilización”, como cantaba Luna.

El espacio físico ha dejado de ser importante, solo importa la atención. Los influencers que muestran sus viajes no son admirados por los parajes que descubren, lo son justamente por demostrar que el decorado es insignificante, los millones de ojos que les observan hacer el mico son el generador del frenesí, no la aventura, sino el éxito que trae la popularidad . El inicio del fenómeno es tan degradante que el camino empezado no deja sendero a la esperanza de utilidad social alguna, más allá de anunciar productos. La falta de pudor es el argumento sobre el que se construyan los imperios numéricos de los llamados folllowers.

Igualmente la versión adulta del fenómeno virtual exige descabelladas teorías pseudo políticas, y de nuevo cero pudor, las habitaciones también en este intelectualizado modelo del contenido son el entorno físico.

La falta de pudor atrae, si hay sexo más. La red Only Fans es la que más claro lo tiene. Este Instagram sin censura cuya empresa propietaria es Fenix International Limited, reportó unos beneficios de 1,48 millones de libras en 2018, en 2020 las ganancias aumentaron hasta los 4 millones de libras. Todo sin que nadie tenga que salir de la intimidad de su habitación.

Las nuevas generaciones y las venideras acabarán por dudar si existe algo más allá de las paredes de su alcoba .

Hay quien aprovecha los espacios reducidos para la poesía y la memoria, como la coreana Lucy Liyou en su ultimo trabajo entre el spoken word, IDM y la ópera, titulado Practice.

Las revueltas son callejeras, en las habitaciones suceden contra revoluciones. En la que se reúne el Consejo de Seguridad del presidente de EEUU vuelven a entrar el director de la CIA y el jefe del Estado Mayor que de nuevo participarán en todas las reuniones. Su ausencia había sido obligada por primera vez debido a una reforma del Consejo que llevo a cabo Donald Trump. Su presencia puede nos devuelva a una versión más beligerante de la nación estadounidense en política exterior, la “paz de Trump” ha llegado a su fin.

Pero las puertas de las estancias en algunos casos no parecen selladas tanto a los virus como a la información.

El microbiólogo australiano Dominic Dwyer, miembro de la comisión de la OMS enviada a China para averiguar el origen del Covid 19, denunció que dicha misión solicitó los datos “crudos” de 174 casos identificados en la primera fase de la pandemia, en Wuhan, en diciembre de 2019, pero solo se les proporcionó un resumen. Lo primordial de estos casos es que solo la mitad estuvieron expuestos al mercado de Huanan, supuesto origen de la pandemia. El lugar fue visitado por la delegación de la OMS, al igual que el Instituto de Virología de Wuhan, en el que se investiga con varios tipos de coronavirus, financiado por China y EEUU entre otros países.

En aposentos cercanos, en paises en los que Wal Mart alimenta a bebés con la venta de su nutrición neo natal, y hablamos de la empresa con más empleados del mundo y presente en más de 20 países, se merma el desarrollo neuronal de los recién nacidos.

Walmart Inc, Campbell Soup Co y Sprout Organic Foods se negaron a cooperar con los Investigadores del Congreso de Estados Unidos que encontraron “niveles peligrosos de metales pesados tóxicos” en alimentos para bebés lo que puede suponer riesgo de daño neurológico, según un subcomité de Supervisión de la Cámara de Representantes de EEUU.

Los alimentos para bebés de Nurture Inc, Hain Celestial Group Inc, Beech-Nut Nutrition y Gerber son los señalados.

Los recien nacidos consumidores de tóxicos se harán niños y pronto buscarán en su pantalla el entretenimiento ofrecido por otro pueril ser haciendo cucadas en su habitación. Martin Heiddeger ya advirtió que la televisión para ejercer su “influencia soberana” recorrería toda la maquinaria y todo el bullicio de las relaciones humanas, también el filósofo alemán escribió que “la nada nadea”, así que entre biberón y memeces los dormitorios se irán convirtiendo en centros de reclusión y exterminio mental.