Luego de meses de pandemia todos nos hemos visto, tarde o temprano, en la necesidad de buscar alternativas para adaptarnos a los cambios. La imposibilidad de realizar eventos donde se congregue la gente nos ha puesto a pensar, analizar y generar nuevas ideas. Uno de los países donde más se han volcado (desde hace algún tiempo) hacia el análisis y desarrollo del sector ha sido Chile. Es por esto que me puse en contacto con Camila Caro Poblete, Coordinadora sectorial del departamento de Economía Creativa en ProChile, quien está a cargo de la creación de estrategias de internacionalización para los sectores Editorial y Música. Así pude preguntarle y enterarme mejor de qué están haciendo.

Desde hace un tiempo oigo hablar sobre el Observatorio Digital de la Música en Chile, a través del cual comenzaron a identificar a los diferentes actores, problemáticas y búsqueda de soluciones para el sector musical. Adicionalmente me encontré con que llevan años trabajando en las iniciativas público-privadas para la música, cosa que en México aún está un poco verde. Y aproveché para preguntarle sobre la situación social que venía viviendo su país antes de la pandemia y como ha evolucionado. También me contó sobre como han puesto un pie firme sobre la internacionalización y la exportación de la música e industrias creativas chilenas.

Parece que finalmente Chile va comenzando a caminar otra vez…

Si, hace unos días se presentó el plan Paso a Paso por parte del gobierno para empezar el proceso de desconfinamiento gradual dado que ha existido una recuperación y una disminución en los casos, lo que es bastante positivo para nosotros. Ningún país quiere estar en una situación compleja de contagio, cosa que está afectando mucho a los eventos masivos. Cuanto más pronta sea la recuperación, antes regresarán las actividades ligadas a eventos masivos y la industria de la música. Para nosotros es súper relevante que pronto se pueda dar ese tan esperado retorno.

¿El sector chileno de la música lleva casi un año parado verdad?

En general la actividad musical en Chile es muy activa de septiembre a marzo. Los artistas chilenos disfrutan luego de poder girar entre mayo y agosto por los países del norte. El resto del año lo hacen en Chile. En octubre hubo suspensión de varios eventos masivos. Durante enero y febrero se reactivó un poco, pero en marzo, cuando sería Lollapalooza Chile, todo se volvió a cancelar. En ese contexto, con la pandemia, la baja fue del 100%. Rápidamente la industria musical chilena comenzó a activar distintas acciones para poder dimensionar el impacto económico en la industria. Así fue como surgió la primera encuesta de impacto económico por parte del Observatorio Digital de la Música Chilena, que es una iniciativa público-privada. ProChile se ha sumado recientemente de esta iniciativa, pensando en aportar a mediano plazo cifras relacionadas a la exportación de la música chilena.

(NOTA DEL AUTOR: Puedes descargar la investigación completa aquí)

 

LAS REVUELTAS SOCIALES EN CHILE

 

¿A qué se debió la tensión y revuelta social de finales de 2019? ¿Sigue activo el tema o la pandemia lo relajó?

En general, a nivel nacional o internacional, ha habido distintas reacciones de la sociedad civil respondiendo a ciertos descontentos que hay frente a determinadas políticas. Chile tuvo un alza en el precio del pasaje en el transporte público. Después de una seguidilla de protestas por parte de los estudiantes secundarios se llegó a un estallido social. Una de las acciones más icónicas fue el 25 de octubre, con una marcha muy masiva. Eso gatilló ciertas acciones en el ámbito más interno de la política local, pero también fue un motivador de evaluaciones y procesos participativos frente a distintos ámbitos, no solo políticos sino también culturales y sociales que pueden ser positivos para la discusión de Chile como país.

¿La revuelta generó entonces una apertura al diálogo para encontrar puntos de acuerdo entre todos?

Claro. Hasta se planteó hacer un plebiscito para hablar de la Constitución en el mes abril, que debió cambiarse para octubre por la pandemia, pero ese cambio está en proceso. En este momento para nosotros lo prioritario a nivel institucional reviste en buscar generar oportunidades para que las empresas y artistas chilenos no se vean tan afectados por el efecto de la pandemia. Más allá de las situaciones particulares de cada país, todos nos vimos obligados a cambiar la estrategia de poder trabajar de manera distinta en los diferentes ámbitos cotidianos de la industria.

Me resulta llamativo e interesante que me hables de iniciativa público-privada en la música. En muchos países parece que lo público y lo privado están separados por un muro como el de Donald Trump. ¿Cómo llegaron a este punto de colaboración?

Los primeros sectores que se apoyaron en ProChile fueron el editorial y audiovisual. Posteriormente, con el proceso que se vivió en la industria musical entre finales del siglo veinte y principios de los dosmiles, empieza un surgimiento y proliferación importante de la industria musical independiente, porque las grandes trasnacionales no estaban en condiciones de editar discos y pagar campañas de promoción para los artistas. Eso obligó a que muchos artistas independientes comenzaran a crear sus propios sellos discográficos para editar su obra, como sucedió en todo el mundo. En ese contexto, uno de los sellos más icónicos de toda esa camada fue Quemasucabeza, que ha sido súper relevante. Desde el sector público, transversalmente, creemos que ha sido una de las empresas punta de lanza para la internacionalización de la música chilena en los últimos veinte años. Javiera Mena, Gepe y Pedro Piedra salieron de allí. Hubo un comienzo de articulación para la industria musical y paulatinamente el sector público comenzó a trabajar en conjunto.

Yo creo que destaca mucho que las políticas públicas chilenas son, en general, muy inclusivas. De hecho, el trabajo que a mí me toca liderar en ProChile para el ámbito de la música también se replica en otros sectores productivos como los agroalimentos, servicios, la industria 4.0 y el resto de las industrias creativas. En esos contextos hay un fuerte trabajo público-privado. La decisión que empezamos a trazar cinco años atrás para la industria de la música fue trabajar en una estrategia de internacionalización. El Ministerio de las Culturas se encarga de todo el proceso: creación, formación, producción y difusión nacional e internacional. Y otras instituciones, como ProChile, se encargan de la internacionalización de empresas, así como la CORFO (CORPORACIÓN DEL FOMENTO DE LA ECONOMÍA PRODUCCIÓN) empezó a trabajar con empresas ligadas a la industria de la música. Todos decidimos sumarnos al trabajo que estaba realizando el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

Hace cinco años en Chile solo existía un gremio llamado IMICHILE que estaba enfocado hacia la industria de la música independiente. Ellos tenían alrededor de doce socios. Hoy tienen casi setenta y en el país ya tenemos cinco gremios distintos. El sector ha logrado un crecimiento sustantivo y constante durante estos cinco años gracias a este fuerte trabajo público-privado de fomento a las industrias creativas de Chile. Hay que reconocer (y eso ha sido parte de nuestro diagnóstico) que Chile históricamente ha sido un país agro-minero, exportador de materias primas. Desde los años noventa se ha trabajado en lograr exportación e internacionalización con valor agregado, empresas con un mayor componente de innovación y ligadas al mundo de los servicios o las industrias creativas. Queremos lograr círculos virtuosos donde las empresas sean sostenibles en el tiempo y que los artistas musicales puedan vivir de su obra. Esto también da un aporte a la economía del país y sus distintas regiones.

Cuéntame más sobre los apoyos puntuales que dan a los artistas y las empresas…

 Iré de lo macro a lo micro. ProChile es la Dirección General de Promoción de Exportaciones y depende del Ministerio de Relaciones Exteriores y la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales por lo que somos un organismo con un enfoque sumamente económico. Históricamente habíamos trabajado con el mundo de los agro-alimentos, manufacturas y servicios. En 2015 se crea el departamento de Industrias Creativas y comenzamos viendo sectores como animación, videojuegos, audiovisual, editorial y música. Luego, paulatinamente, fuimos sumando sectores como la moda, artes escénicas y visuales, diseño, narrativa gráfica e ilustración. En ese contexto cada coordinador sectorial se encarga de hacer un levantamiento de la oferta en las diferentes partes del país.

ProChile tiene 16 oficinas regionales en Chile y otras comerciales por el mundo que ayudan en hacer un levantamiento de la demanda y la vinculan con el país. México ha sido un mercado prioritario para el sector musical. Es uno de los mercados visitados por la marca CHILEMUSICA junto a España y Perú. Más que el apoyo al artista trabajamos con la empresa, ayudando en la estrategia de internacionalización para hacer crecer su negocio. La difusión artística la ven tanto el Ministerio de las Culturas como la DIRAC (Dirección de Asuntos Culturales). De manera formal hemos generado planes estratégicos en donde buscamos al representante más idóneo del sector, para trabajar en materia de internacionalización. Así encontramos a IMICHILE que ya estaban asistiendo a muchos mercados musicales en el mundo y tenían buenas oportunidades de negocio a nivel internacional. Empezamos a definir un plan estratégico de apoyo a las empresas para que pudieran asistir a esos mercados a través de convocatorias públicas.

También tenemos una línea de fondos concursables donde ellos mismos generan su propia estrategia de internacionalización y nosotros los apoyamos para asistir a ferias, misiones comerciales, instalaciones de oficinas y otras acciones.

En 2016 comenzamos a apoyar la asistencia a FIMPRO (MEX), Primavera Pro (ESP) e hicimos una misión a Los Ángeles (USA). En paralelo fuimos trazando que la industria de la música tuviera esta marca sectorial para que pudiera potenciar su estrategia de internacionalización a nivel de marketing y posicionamiento, algo que ya venían haciendo el sector audiovisual. La línea que trazamos fue trabajar en el desarrollo de la marca sectorial. En 2018 se aprobó ese proyecto con varios actores involucrados. Llegamos a acuerdos, definimos mercados prioritarios y comenzamos. Todo esto es la marca CHILEMUSICA.

¿Cuál es tu puesto y cuáles son tus responsabilidades en ProChile?

Soy coordinadora sectorial del departamento de Economía Creativa de ProChile. Estoy a cargo de dos sectores: Editorial y Música. Llevo 5 años en este cargo lo cual me ha permitido dar continuidad a esta política pública. Mi labor es apoyar a las empresas vinculadas a la industria de la música (bienes, servicios, catálogo y/o propiedad intelectual) en su proceso de internacionalización para que logren su posicionamiento en el tiempo. En ProChile hemos logrado destacar que exportamos imagen país, talento, valor agregado e innovación.

 

GOBIERNO, PANDEMIA Y EL SECTOR MUSICAL

 

¿Cómo están haciendo los del sector musical para sobrevivir en este momento?

El sector está super golpeado en general. Desde el Ministerio de las Culturas se entregaron algunas líneas de apoyo. Desde ProChile tratamos de mantener nuestro plan estratégico, pero cambiándolo a lo virtual, desarrollando la participación en distintos eventos y mercados, considerando también que la internacionalización puede apoyar a una recuperación más próxima en el contexto de la pandemia. También se han desarrollado algunas líneas de apoyo desde la CORFO.

Se empieza a ver la luz frente a la pandemia y su gobierno alista el plan PASO a PASO para el des confinamiento. ¿Hay alguna política adicional para acompañar a la recuperación del sector musical?

Quisiera destacar que la industria musical es muy resilente. Se reinventa fácilmente frente a otros sectores más tradicionales. La recuperación será más rápida. Llegará más tarde pero con mayor velocidad. Hemos visto con muy buenos ojos varias iniciativas que han salido, como salas de concierto virtuales por streaming. Es desarrollo tecnológico que se está trabajando desde Chile y que habla de esa habilidad y reinvención en un momento tan difícil.

¿Has visto que la reacción y entendimiento del gobierno ha sido consciente frente a la fuerte afectación del sector musical?

Creo que si ha habido medidas de apoyo es porque ha habido una conciencia. En todos los países del mundo ocurrió lo mismo.

Pero en algunos países han dado posibilidad de sostener un poco al sector y en otros han sido casi simbólicas.

Quisiera destacar varias cosas. La CORFO abrió hace un par de semanas una línea llamada Factoría Musical Impulsa que intenta potenciar el desarrollo empresarial en el contexto de pandemia y potencian a la empresa a través de un fondo concursable, y también al artista. Desde ProChile, junto con CHILEMUSICA, nos pasamos de lo físico a lo virtual y armamos un ciclo de talleres de mercado con Perú, México, España y Canadá, invitando a gente de los países de destino para que nos cuenten como estaban ellos generando estrategias para salir más pronto de los efectos de la pandemia. Esto tuvo una buena aceptación en el sector. Participaron muchas empresas y sobre todo de varias regiones. Si bien Chile es un país muy centralizado intentamos llegar a todo el país.

Otra cosa que empezamos a hacer fue generar listas en Spotify por década y por estilos musicales. Una de las peticiones que teníamos desde nuestras oficinas comerciales en el mundo estaba relacionada con que había demanda de consumir industria creativa. Quizás no era para llegar al agente de industria, que toma una decisión, pero si al público final, la audiencia. Las listas tuvieron mucho éxito. Creo que en general hemos tratado de reinventarnos y generar nuevas estrategias para responder de manera oportuna al sector.

(NOTA DEL AUTOR: Si quieres ver que tipos de apoyo se dieron en Chile puedas dar click a los siguientes links:)

Líneas de apoyo del Ministerio de las culturas:

Iniciativas de apoyo desde MINCAP:

Fondo concursable Factoría Musical Impulsa de CORFO:

Recomiéndame 3 artistas nuevos chilenos que debemos escuchar…

No sé si todos son tan nuevos, pero: Rubio, Adelaida y Como Asesinar a Felipes.

Para cerrar la entrevista, la pregunta del millón: ¿Qué día volverán los conciertos al 100% de capacidad en Chile?

De manera optimista, con una vacuna, estaremos regresando en marzo del año próximo, para Lollapalooza Chile. En vista menos optimista, sin vacuna, Septiembre-Octubre de 2021.

Si quieres darte un baño del indie chileno, dale click aquí:

https://open.spotify.com/user/oye19c8v66k5y0ja62wkpt385?si=Ym690wkYQLyG1bCeOUdrIg

 

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