#SANGREDEMETAL

por Luis Jasso

Los libros de historia dirán que un 27 de abril de 1951 nació en el municipio de El Bronx, Nueva York, un tal Paul Daniel Frehley, pero en el mundo kissero es bien sabido que en realidad esa persona nació en un planeta llamado Jendell, en alguna galaxia lejana al planeta tierra. Se dice también –y siempre lo ratifica con su legendaria carcajada de por medio- que el apodo de “Ace” (As) le fue dado en la secundaria por su gran habilidad para conseguir chicas no sólo para él, sino para su amigos, pero es más emocionante –y verídica también- la historia de que al llegar a la audición con Gene Simmons y Paul Stanley (aún no se llamaban Kiss), con un tennis rojo y otro naranja, al quedarse con el puesto le preguntaron su nombre: Paul, contestó; entonces Gene le dijo que no se podía llamar así porque ya había un Paul en la banda. “Llámame Ace”, replicó Frehley, y nació la leyenda.

En diversas entrevistas desde la época dorada del Kiss original y hasta la actualidad se nota que los jendelianos son simpáticos, dicharacheros y que éste en particular, Ace Frehley, tiene una risa increíblemente contagiosa. Un ejemplo clásico es la entrevista que les hizo Tom Snyder en 1979, estaban los cuatro originales, en televisión nacional en uno de los programas vistos de ese tiempo, “The Tonight Show”.

El conductor preguntó cual era el concepto de cada disfraz y decidió empezar con Ace: “bueno, se explica solo, tiene una forma de V, debajo está mi cinturón utilitario pero no querrás ir más debajo de la cintura eso porque es una parte exclusiva para concertistas, y tengo una capa y aditamentos tipo Flash Gordon”. Pero eres una especie de hombre del espacio ¿no?, preguntó Snider y Ace, que aparentemente estaba borracho le contestó “en realidad soy un plomero, es mi otra chamba” y explotó en esa carcajada única, al igual que Snyder, Peter Criss y Paul Stanley. Lo más glorioso de ese momento sin embargo es la cara de Gene Simmons, él no estaba nada contento. Snyder entonces le dijo “tengo un par de tuberías en el backstage en las que me gustaría que trabajaras”, Ace interrumpió con un “dímelo a mí” y volvió a explotar en risas incontenibles. Y no sólo eso, logró que Gene rompiera su habitual seriedad y se riera también. Y así siguieron por 30 minutos más.

También escribió un libro autobiográfico, una colección de anécdotas para las cuales tuvo que recurrir a antiguos amigos, guardaespaldas y asociados con Kiss porque su época de parrandas le ha dejado algunos vacíos en la memoria. Eso significa –de acuerdo con paul Stanley por ejemplo- que no todo lo que escribió realmente sucedió o por lo menos no como lo cuenta Ace, sin embargo es una gran lectura. Y tiene historias terroríficas como la del accidente en su DeLorean, cuando conducía a más de 80 km/h en sentido contrario hasta que finalmente chocó y fue detenido. El policía que lo detuvo lo reconoció y en lugar de llevarlo preso le dio una tarjeta personal; días más tarde Ace le llamó y el policía se convirtió en su padrino en Alcohólicos Anónimos, la primera de varias ocasiones en que intentó alcanzar la sobriedad, algo que ha mantenido desde hace más de 12 años.

Hoy, el jendeliano Ace Frehley tiene 67 años y se encuentra en un momento bastante prolífico en su carrera solista. De 2009 a la fecha ha grabado cuatro discos, tres de material original y uno de covers con invitados que van desde Slash hasta Lita Ford. El más reciente se llama “Spaceman” y aunque será editado el 19 de octubre por medio del sello Entertainment One, ya cuenta con dos sencillos de promoción. Y sí, Ace y gene han intercambiado malos comentarios por años, pero nunca han dejado de ser amigos. En los años formadores de Kiss, cuando no les pagaban habitaciones individuales, ellos dos compartían recámara en las giras. ¿Quién diría?

Por lo pronto Ace sigue activo, con discos de gran calidad, con humildad y sentido del humor (“lo único que no me gusta son los fans es que se acercan cuando estoy haciendo pipí”), por eso, ¡larga vida al Spaceman!

Foto de portada: Charlie Steffens/WENN.com