Una lista de Toño Quintanar

No cabe duda de que la labor de edición es una tarea que supone una enorme responsabilidad dentro de los rigores creadores del Séptimo Arte. Esto debido a que durante dicho proceso se descartan una buna cantidad de secuencias que, muy probablemente, podrían ofrecernos nuevas aristas de una determinada narración.

Sin duda alguna, la historia del cine se encuentra plagada de grandes secuencias anónimas las cuales, por alguna u otra razón, no lograron formar parte de su producto fílmico final.

A continuación, te ofrecemos siete monumentales ejemplos de dicho asunto.[m]

7. “Babuino-gato”. (The Fly, David Cronenberg).

No cabe duda de que el reboot de The Fly es una cinta la cual rompe con los límites de la estética de lo grotesco; sin embargo, existe una escena en particular que fue demasiado horrorosa como para ser incluida en la versión final. Una vez que Seth Brundle (Jeff Goldblum) se da cuenta de su irreversible mutación, decide que la única forma de estar con su amada es llevando a cabo un monstruoso experimento combinatorio, mismo para el cual erige un ensayo particularmente mórbido.

6. “La Boca de Sauron”. (The Return of the King, Peter Jackson).

La entrega final de la saga de The Lord of the Rings cuenta con múltiples momentos de grandilocuente manufactura. Esta secuencia, la cual no pudo sobrevivir a la edición final, mezcla este aspecto con un halo tremendamente siniestro. Ninguno de los héroes de la Tierra Media es capaz de ocultar su desconcierto cuando el portavoz de Sauron aparece con terribles noticias de discordia.

5. “La muerte de Hollis Mason”. (Watchmen, Zack Snyder).

Watchmen es, por mucho, la cinta de superhéroes más genial que jamás se haya rodado; mismo logro que se debe a un enfoque realista el cual nos ofrece un retrato sumamente humano de la figura del paladín encapuchado. Muestra de ello es esta secuencia eliminada la cual, mediante un portentoso dramatismo, nos sumerge en una atmósfera capaz de arrancarle una lágrima al más escéptico.

4. “Aquí estoy”. (Alien, Ridley Scott).

Uno de los elementos más característicos y perturbadores de esta increíble pieza de ciencia ficción gótica dirigida por Ridley Scott es el hecho de que el alienígena protagonista de la cinta nunca se nos presenta en un cuadro abierto que nos permita contemplar la totalidad de su anatomía de un solo vistazo. Sin embargo, en esta secuencia eliminada, dicho misterio se viene abajo mediante una revelación francamente impresionante. Sin lugar a dudas, una escena digna de nuestras peores pesadillas.

3. “50 buenos hombres”. (The Godfather, Francis Ford Coppola).

The Godfather se destaca como una cinta la cual mezcla de forma impecable intrigas de carácter familiar con asuntos propios del mundo del hampa. En esta escena; Santino (James Caan), quien a lo largo de la cinta se nos presenta como un implacable príncipe de la mafia, se ve forzado a ejercer la muy humana misión de comunicarle a su madre que Vito (Marlon Brando) ha sido herido gravemente. Definitivamente, un momento sumamente sensible que nos ofrece un rostro inédito de este formidable mafioso.

2. “El monólogo de Lance”. (Pulp Fiction, Quentin Tarantino).

No cabe duda de que Tarantino es un auténtico maestro del guionismo; mismo asunto del que dan fe los delirantes diálogos que permean la totalidad de sus filmes. Un ejemplo inédito de dicho fenómeno es la siguiente secuencia eliminada en la que Eric Stoltz, interpretando a uno de los dealers más entrañables en la historia del cine, hace una profunda reflexión acerca de la moralidad humana.

1. “¡Arrancando!”. (Trainspotting, Danny Boyle).

La persecución con la que Trainspotting inicia es una de las secuencias más memorables en la historia del cine contemporáneo. ¿Cómo es que se inaugura esta energética escena? El siguiente extracto eliminado responde esta cuestión de forma contundente gracias a un despliegue de circunstancias que dejan en claro que la vida de Renton y sus amigos es una auténtica ruleta rusa.