TXT: Toño Quintanar

La tolerancia es lo único que puede salvarnos.

Es un hecho, Apu se va de nuestras vidas.

Es curioso cómo es que, ante la presión de ciertos grupos ofendidos, la elección más obvia siempre es la invisibilidad; es decir, borrar de tajo los elementos “indeseables” de nuestra sociedad aún cuando su supresión consista en un legítimo acto de censura que limita la libertad de análisis de nuestra especie.

Con el fin de rendirle un adiós a este genial personaje –uno de mis preferidos, si he de ser sincero-, a continuación te ofrecemos nuestros cinco momentos favoritos de Apu.

“Nos vemos en el infierno”.

Breve y contundente. Así es esta escena en la que la paranoia lleva a Apu a perder su tranquilidad característica para transformarlo en un certero francotirador. Un momento para morirse de risa.

 

“Ya no quiero vivir”.

Dos de las grandes características de este personaje siempre fueron la devoción por su trabajo y la pésima higiene de su tienda de conveniencia. Ambos elementos resaltan a lo largo de esta tragicómica secuencia en la que Apu busca suicidarse con su propio veneno.

“Apu el americano”.

Uno de los momentos más conmovedores ofrecidos por este personaje. Ante la posibilidad de hacerse pasar por americano, Apu no puede evitar romper en llanto después de darse cuenta de que ha traicionado sus raíces. Sin duda alguna, una potente reflexión acerca de la importancia de la identidad.

“Todos quítense la ropa”.

Uno de los momentos más incorrectos y –cómo no- también de los más divertidos en la carrera de Apu. Ante los efectos de una borrachera obscena, nuestro amigo no duda en hacer un genial llamado a la desnudez.

 

“Vive y deja vivir”.

Pocas veces la serie ha dado enseñanzas filosóficas tan memorables. Un sabio llamado a la tolerancia que le cierra la boca a esos paladines de lo políticamente correcto que festejaron la desaparición de nuestro amigo hindú.