Un pie en el post-metal y otro en el metal instrumental: "Boundless", de Long Distance Calling

TXT ::  Carlos Martin Schwab

Si hay algo fabuloso en el post-rock/post-metal hoy día, es que las bandas más populares de ese subgénero del rock tienen origen en lugares totalmente dispares: iniciado con Isis (EE.UU.), continúa en nuestros días con, entre las más populares, God is an Astronaut (Irlanda), Sigur Rós y Sólstafir (Islandia), Tides from Nebula (Polonia), Mogwai (Escocia), Sleepmakeswaves (Australia), Cult of Luna (Suecia), Toundra (España), y cierro el círculo para volver a EE.UU. con Caspian, Explosions in the Sky, Neurosis, Pelican y Russian Circles. Si esto no es globalización, la globalización ¿dónde está?

Según Wikipedia, “el post-rock es una forma de rock experimental caracterizada por el uso de instrumentos de rock -principalmente- para explorar texturas y timbres en lugar de la estructura de canciones tradicionales, acordes o riffs. Las bandas de este subgénero normalmente unen la instrumentación de rock con electrónica, y a menudo son instrumentales”. Sin duda, es una definición acertada, aunque cabe agregar que las mayores protagonistas en la exploración de texturas y timbres son las guitarras, donde los riffs rítmicos se dejan casi totalmente de lado, para pasar a capas sonoras creadas por distorsión, más delay, más reverberancia; suma a eso cambios de climas de calmos a potentes dentro de una misma canción, siempre extensa en minutos y usualmente iniciada por un largo crescendo, y vas a tener como resultado la acción de un “LSD sonoro”: un viaje, aunque la consecuencia de esa adicción es siempre positiva.

Long Distance Calling es una banda alemana con doce años de trayectoria que recientemente ha lanzado Boundless, su 6º álbum, fechado en este 2018.

Long Distance Calling

Una banda que básicamente se ha desempeñado en su carrera de manera instrumental, y después de algunos intentos con temas cantados, Boundless los muestra ahora con un sonido potente, fresco y pulido, con pocos “cambios de clima” en sus canciones, pero alejadas de las estructuras tradicionales (verso/coro/puente/coro, etc.). Sus dos guitarras -a cargo de David Jordan y Florian Füntmann- se combinan en un 95% de riffs y 5% de texturas, sobre la base sólida de la batería de Janosch Rathmer y el bajo distorsionado de Jan Hoffmann.

En vivo son tan potentes y sólidos como en estudio; en la gira de presentación del Boundless en Alemania, la mayoría de sus conciertos fueron “sold out” en salas de 700 a 1000 almas, lo que da a las claras la popularidad de la banda en su país de origen, el cual recibe bandas de post-rock y post-metal a menudo, y cuyo público sigue de cerca y abarrota los espectáculos de bandas locales, ya sean icónicas y legendarias o nuevas.

Para que tengas una idea de su evolución sonora, puedes escuchar Boundless a continuación; te recomiendo también alguno de los primeros álbumes de la banda y si quieres hacer un paralelo con alguna de las bandas arriba mencionadas, Russian Circles (EE.UU.) es la más cercana en sonido: su último álbum, Guidance (2016), es simplemente soberbio. Que disfrutes el viaje.

, , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Related Posts