Lo mejor y lo peor de Cuando conocí al Chapo

Apenas en septiembre se anunció el estreno de la serie Cuando conocí al Chapo. Su estreno fue el pasado 20 de octubre y después de la tremenda crítica decidimos darle una oportunidad. ¿Qué tenía que decir Kate del Castillo?, ¿por qué tanto escándalo?, ¿qué rescatamos de la serie? Después de verla, aunque no lo crean, llegamos a la conclusión de que tiene algunas cosas buenas.

En tres entregas, Cuando conocí al Chapo cuenta la otra cara de la historia: la “verdad” de Kate del Castillo. La serie fue producida por David Broome, Yong Yam y Kate del Castillo.

Lo peor

Kate del Castillo todo el tiempo se muestra como una víctima de las decisiones que tomó. A pesar de los riesgos que ella sabía que tomaba, el discurso de la serie está consciesudamente manipulado para hacer quedar a Kate como una víctima, no solamente de la opinión pública, sino del gobierno mexicano. En este último punto le damos el beneficio de la duda, pues el gobierno mexicano comenzó una cacería específicamente contra ella y no contra todos los involucrados en el caso.

La versión del “Señor Guzman” nunca se ve manchada de todos los crímenes que ha cometido. Nos dan una embarrada de su historia, de su infancia y cómo llegó a ser el narcotraficante más buscado de México y Estados Unidos. Algo falta mencionar aquí, Joaquín Guzman Loaera es un criminal que sabe muy bien lo que ha hecho, no una víctima.

La historia del narcotráfico se toma muy a la ligera, pero sobre todo, hace falta mencionar las miles de víctimas que el narcotráfico ha dejado. Hace falta entender que el Chapo no es ninguna víctima del sistema, que es una persona consciente de todo lo que ha causado. Tampoco es ningún ingenuo, no por algo ha logrado ser uno de los mayores capos que Sinaloa ha dado.

Parece ser que este documental intenta justificar a todas luces el tuit que causara tanta controversia: “Hoy creo más en el Chapo Guzman que en el gobierno mexicano”. El argumento del tuit se extiende a todo el documental, parece que hay dos bandos: El gobierno malo, el Chapo bueno y Kate, la víctima.

El documental tiene voces serias sí, pero muy cercanas a la actriz, lo cual nos hace suponer algo: nunca van a emitir una opinión que desacredite a Del Castillo. Lydia Cacho, Epigmenio Ibarra, San Juana Martínez y Enrique Osorno (el que más nos sorprende), demuestran su apoyo hacia la actriz y sus opiniones son bastante tendenciosas.

La mitad del documental, se torna en una especie de novela romántica que gira en torno a la ingenuidad de Kate del Castillo, a su presunta inocencia, al enamoramiento del Chapo con la actriz y por otro lado, el enamoramiento de la actriz por Sean Penn. Para finalmente rematar con la traición del actor estadounidense.

Acusa tendenciosamente a Sean Penn de la captura del Chapo. Y desmiente la versión que Rolling Stone publicó. Con lo que nos quedan más preguntas que respuestas, es lógico que la actriz no aceptara una versión que la perjudicara, y sobre todo, que perjudicara intereses más grandes, como los de todo un cartel o el ejército mexicano.

Lo mejor

Aunque el documental deja más preguntas que repuestas, de alguna manera, pone al descubierto todas las irregularidades del caso. Primero y lo que no ignorábamos, las interrogantes sobre la detención del Chapo. Deja claro que las autoridades sabían de las reuniones que Kate del Castillo y Sean Penn tendrían con el capo.

Lo segundo a favor de la actriz es que, efectivamente es una víctima de la persecución del estado mexicano. La violación de derechos humanos, y la intromisión de los medios a su vida privada. Otra cosa evidente es que, queda abiertamente la visión de un México corrupto y machista.

En ese sentido, no muestra una opinión tibia del gobierno mexicano. Sobre todo, expone las fallas en el sexenio de Peña Nieto. Lo cual puede representar algo importante, teniendo en cuenta que la serie no solo se verá en nuestro país. Sería una excelente carta de denuncia, si efectivamente, no ya hubiéramos descrito lo peor del documental.

En conclusión, es bastante obvio que el documental no quiere resolver el hito del narcotráfico en México. Mucho menos acusar al Chapo de todos los crímenes que ha cometido. Tampoco, aunque pareciera denunciar al gobierno mexicano. Cuando conocí al Chapo gira en torno a defender la presunción de inocencia de Kate. Y a una publicidad en torno a su carrera y salir a flote del escándalo en el que estuvo involucrada.

Notas Relacionadas