PORTADA-163

MARVIN 163 :: 

Es época de vacacionar. El clima del mundo no da ideas para elegir las vacaciones favoritas. Es época de Copa Mundial de futbol. La euforia mundialista no deja poner atención a otra cosa sin esfuerzos agotadores. Es época de elecciones presidenciales en nuestro país. Los usos y costumbres digitales nos empujan a pisotear el concepto de “voto secreto” y expresar nuestras preferencias al mundo sin lograr despejar la espesa nube de confusión generalizada. Es mitad de 2018. La cantidad de información que queremos que sea relevante sobre este momento histórico es tanta, que este año bien podría tener un incompleto “Almanaque Mundial” de cuatro o seis tomos. Se dice que en estos momentos hay más de 71 millones de mexicanos conectados a Internet (el 85% entre 18 y 34 años de edad). Hay más de 132 millones de habitantes en el país. En este momento, ¿tú puedes mencionar tu canción favorita? La favorita de todas. De todos los tiempos. Como mencionar a tu momento favorito del 2018. Como a tu candidato presidencial favorito. Como a tu selección de futbol favorita. Como a tus vacaciones favoritas. Como a tu persona favorita dentro o fuera de Internet. ¿Te parece que algo de esto haga alguna diferencia? Tal vez sí, si le compartes esa canción a alguien más. Tal vez sí, si le compartes ese momento a alguien más, con la intención de que lo disfrute también. Tal vez sí, si ejerces y compartes el respeto al candidato presidencial y al equipo de futbol de los demás. Tal vez sí, si compartes tus experiencias de viaje con alguien más, además de en Internet. Tal vez sí, si le dices a esa persona dentro o fuera de Internet que es tu favorita. Tal vez hacer una diferencia en esto no es importante siquiera. Tal vez es un buen momento del año para replantear nuestras prioridades o tal vez es momento de asimilar y reflexionar sobre qué es lo que ha sucedido desde que recitamos el último propósito de año nuevo cuando acababa el anterior. Tal vez es momento sólo de parar un poco y observarlo todo alrededor, en calma, tomando un respiro hondo y entonces decidir qué seguirá.